Fazinoteca

La Fanzinoteca es un proyecto de Barcelona iniciado en 2005 como un espacio de consulta permanente en Saladestar. Al cerrar este espacio, el proyecto tomó vida propia bajo el nombre de La Fanzinoteca Ambulant a partir del impulso de las tres personas que conforman el proyecto, Ricardo Duque, Lluc Mayol y Matías Rossi, y con la construcción del módulo itinerante en mayo de 2008. Desde entonces el proyecto ha colaborado con diversos centros e instituciones como el Antic Teatre, Escola Muuu, Kunstainer, Enmedio, FemArt, Terrassa Arts Visuals, Arts Santa Mónica, Ars Libris, AlhóndigaBilbao, Uikú, Gutter Fest, Universidad ITM Medellín, CSO La Dispersa, Tenderete, Fundació Joan Miró, Circuito de Espacios Domésticos de Valparaíso, MUSAC, MACBA, Tiendaderecha, Escuela Meme, Tabakalera, etc. Actualmente el archivo de publicaciones consta de más de mil doscientos ejemplares catalogados, a la vez que cuenta con aproximadamente la misma cantidad en el fondo no catalogado. Las publicaciones que conforman el fondo provienen principalmente de España y América Latina y la mayor parte han sido realizados posteriormente en el año 2000.

La cultura es algo que, por suerte, trasciende a cualquier voluntad, control o relato cerrado: Entrevista a los responsables de la Fanzinoteca

La Fanzinoteca es un proyecto de Barcelona que se articula a partir de un fondo de fanzines, hand-made books y otras ediciones de difícil clasificación con el objetivo de difundir este tipo de publicaciones y promover un espacio de práctica, estudio y reflexión de las mismas.

La fanzinoteca se inició en 2005 como un espacio de consulta permanente en Saladestar y al cerrar este espacio el proyecto tomó vida propia bajo el nombre de La Fanzinoteca Ambulant a partir del impulso de las tres personas que conforman el proyecto, Ricardo Duque, Lluc Mayol y Matías Rossi, y con la construcción del módulo itinerante en mayo de 2008.

Desde entonces el proyecto ha colaborado con diversos centros e instituciones como el Arts Santa Mónica, Ars Libris, AlhóndigaBilbaoGutter Fest, Tenderete, Fundació Joan MiróMUSAC, MACBATabakalera, etc.

Actualmente el archivo de publicaciones consta de más de mil doscientos ejemplares catalogados, a la vez que cuenta con aproximadamente la misma cantidad  en el fondo no catalogado. Las publicaciones que conforman el fondo provienen principalmente de España y América Latina y la mayor parte han sido realizados posteriormente en el año 2000.

(Archivoz) A pesar de llevar muchos años en este proyecto, La Fanzinoteca está más en boca de todos los últimos años debido al resurgimiento de la autoedición o small press. ¿Nos podríais hablar un poco sobre vuestro fondo en Barcelona y Valencia? ¿Os gustaría destacar algún fanzine en concreto?

(Fanzinoteca) Bueno, realmente el fondo està ubicado en Barcelona, aunque actualmente Lluc vive en València y por esto consideramos que el proyecto está repartido entre estas dos ciudades.

No sabemos si ahora el proyecto está más en boca de todos, la verdad es que siempre lo pensamos como en una carrera de fondo que, además, no pensamos en ganar (si nos permites el símil deportivo). Es posible que, en algunos ámbitos una cierta “moda” de la autoedición nos haya dado más visibilidad y eso a veces nos sorprende a nosotros mismos. Eso tiene que ver con la actitud con la iniciamos este proyecto que nunca pretendió ser un referente si no más bien un lugar donde aprender, investigar y compartir un interés sobre este tipo de publicaciones. Un lugar común.

Precisamente por esto no tendría mucho sentido destacar un fanzine en particular. Es obvio que tenemos nuestros favoritos (y que van cambiando con los tiempos, claro está), pero la propia esencia del proyecto pone el foco en la diversidad y eclecticismo del fondo.

(Archivoz) En cuanto al archivo, sabemos que “no se sigue ningún rigor metodológico aunque, seguís vuestra propia taxonomía con unos parámetros definidos pero muy amplios”. Nos gustaría conocer un poco más sobre vuestra iniciativa autogestionada, tagging day,  que da forma final a la organización de estos ejemplares. ¿Cómo es ese proceso de etiquetas de catalogación y la digitalización de las cubiertas para vuestro fondo online?

(F) Esto define nuestra posición desde este proyecto. Esta frase sacada de contexto es un poco engañosa. Nos referimos al rigor metodológico con el que se gestiona un archivo tradicional (si hay archivos tradicionales). Pensar en la fanzinoteca como un archivo riguroso pre-supondría que ha habido una idea prévia de aquello que había que archivar y para qué. En este caso pretendemos que la propia evolución del proyecto vaya marcando las necesidades metodológicas al servicio de un proceso, un relato, en construcción constante que además se pone al servicio de la propia esencia “inclasificable”, rizomática, de estas publicaciones. Hay mucho de deriva en todo nuestro proceso, y nos sentimos muy cómodos trabajando así.

Los tagging Days son básicamente jornadas de catalogación colectiva, en las que invitamos a la comunidad afín a este tipo de publicaciones a echarnos una mano con los procesos de catalogación, y a la vez a disfrutar de un día entre publicaciones de variadas procedencias. En estas acciones está reflejado el ADN de nuestro fondo, abrazando la serie de acontecimientos incontrolables por los que un ejemplar entra en el fondo catalogado: Por un lado, los fanzines y publicaciones por catalogar se van acumulando ya sea por aportaciones directas de sus autores, por compras nuestras en ferias o encuentros de autoedición, o por donaciones de otros fondos. De estas publicaciones llevamos al día del Tagging Day unas 300 – 400 publicaciones, y a partir de ahí, los participantes pueden elegir lo que les interese, y sentarse a profundizar en la publicación para luego catalogarla a través de un sistema online que hemos diseñado junto con nuestro colaborador Ulises Soriano. De esta forma, podemos decir que el crecimiento del fondo es un proceso bastante orgánico. ya que el material llega a nuestras manos muchas veces por caminos diferentes a nuestros intereses personales, pero a la vez, el orden y el momento en el que entran en el fondo, depende de los intereses propios de cada uno de los Taggers o catalogadores temporales en cada una de las sesiones.

Durante los Tagging Days además nosotros cocinamos para todos los asistentes, buscando que haya un espacio de distensión y conversación durante la comida, que creemos aporta en una humilde medida, un espacio de intercambio y fortalecimiento de vínculos dentro de las propias escenas de autoedición locales donde se desarrollan.

(Archivoz) El concepto “anarchivo” os acompaña últimamente para definir La Fanzinoteca “desde esa preposición a medio camino entre la  negación, la afirmación y lo anárquico”. ¿Nos podéis explicar un poco más este concepto? ¿Está relacionado con la carga ideológica que normalmente acompaña al movimiento fanzinero?

(F) Exactamente. A esto nos referimos. Se trata de un archivo que se va construyendo sin un plan prefijado. Los ejemplares llegan a nuestras manos por diferentes vías no previstas. Tampoco tenemos una protocolo de actuación, o plan de adquisiciones,  en este sentido, ni un interés especial en completar una imagen de la autoedición en un momento o en un lugar en concreto. A veces hablamos más de trabajar a partir de una acumulación de ejemplares que de una colección. Se trata de material que se junta en nuestras cajas por una cierta “afinidad natural”. Pensamos que esta forma de actuar es más afín a la naturaleza contingente del mundo fanzinero.

(Archivoz)En vuestra web, mencionáis que “responde a la necesidad de recuperar y compartir la pasión por ciertas formas de hacer y entender  la cultura”. ¿Consideráis que el concepto de cultura/Cultura engloba vuestra filosofía o es más bien contracultura?

(F) Hace un tiempo escribimos un texto que llevaba por título “contra la Cultura” en la que nos posicionamos en esta disyuntiva. Básicamente creemos que la cultura es algo que, por suerte, trasciende a cualquier voluntad, control o relato cerrado. O sea que más allá de la apropiación que ciertas instituciones, intelectuales o mercados hagan sobre algunas prácticas, la Cultura nunca podrá representar completamente a la cultura. La idea de contracultura sería entonces una forma de acotar o apropiarse de ciertas prácticas, así que no nos sentimos muy identificados con este concepto.

(Archivoz) Aunque no tengáis ninguna ambición a la hora de producir valor ni generar un patrimonio, realmente esta acción y la colaboración del MACBA o participación en ferias como Gutter Fest, os dan cada vez más difusión tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. ¿Cómo son esas experiencias donde promovéis el acceso al fanzine?

(F) De eso se trata, de generar acciones en distintas instituciones y espacios sin establecer excesivas diferencias en caso que sea un museo de arte contemporáneo, una feria o un centro social okupado. Todos ellos son espacios culturales en que se abren posibilidades de relación con distintas personas, colectivos. Las únicas diferencias las establecemos entre ellas son las relaciones económicas que proponemos en cada caso y según las posibilidades de cada lugar, es decir, el presupuesto de una acción en una institución oficial y con capacidad de pagar una remuneración económica se utiliza más adelante en la producción de acciones en instituciones autogestionadas o independientes.

Fanzinoteca

(Archivoz) La fanzinoteca ambulant es una magnífica idea con el objetivo de difundir este tipo de publicaciones ¿Cómo surgió esta innovadora propuesta? ¿Qué otras actividades tenéis relacionadas con el mundo del fanzine?

(F) En realidad fue la génesis del proyecto. Como decíamos al principio el proyecto se inicia a partir de un espacio de consulta que teníamos en una estantería de Saladestar, un espacio autogestionado en Barcelona. Al cerrar el espacio nos preguntamos qué hacer con ese material y la idea de construir un módulo itinerante fue la solución. A partir de ahí, aparecieron distintas formas activar el fondo itinerante con eventos como los “jamzines” (autoedición colectiva en un evento exprés), charlas, talleres, la edición de la revista Minca,  etc.

(Archivoz) En parte y debido a la crisis, la precariedad ha sacudido mentes y desempolvado ideas empujando al fenómeno del resurgimiento del fanzine en papel. El amateurismo, la artesanía y el valor de lo efímero, ha aumentado en España. ¿Qué opináis de esa evolución a lo largo del tiempo?

(F) No creemos que haya un solo motivo por el que lo amateur, el DIY y la autoedición demuestren esta longevidad. Seguramente la crisis fue (o es) una, pero también hay un efecto relacionado con los límites de la sociedad internáutica o la facilidad de acceso a ciertos sistemas de diseño y reproducción o la necesidad de significarse o singularizarse. Óbviamente hay en ello un cierto placer y pasión por un formato por el que mucha gente distinta se siente atraída por un montón de motivos. Intentar hacer una predicción de qué evolución va a tener esto iría en contra de nuestra propia posición ya que plantearía un conocimiento profundo de un fenómeno cultural que pensamos que se escapa a cualquier “radar”.

(Archivoz) Muchas gracias por vuestro tiempo y compartir este interesante proyecto con nosotros.

(F) Muchas gracias a vosotras por vuestro interés!