Revista Archivoz

Archivoz es una nueva revista digital gratuita en formato blog de temática archivística y/o documental y de carácter divulgativo, que nace de un proyecto voluntario y altruista.

La memoria viva del Archivo General de la Nación en México

El potente terremoto de magnitud de 7’1 que ha colapsado México cumple un mes. ¿Cómo se recupera una ciudad tras la catástrofe? ¿Cómo se enfrentan a la reconstrucción urbana? El valor de los archivos es fundamental como herramienta para recuperar la identidad patrimonial de una nación. Esta corta introducción del Archivo General de la Nación de México nos es útil para concienciarnos de la importancia del valor documental que tiene la memoria fotográfica y fílmica de los archivos en tragedias naturales.

El Archivo General de la Nación resguarda los documentos fundamentales del Estado Mexicano y sus antecedentes históricos. Está organizado en más de 740 fondos, contiene cerca de 375 millones de hojas que en longitud equivalen aproximadamente a 52 kilómetros. Los documentos resguardados permiten reconstruir la historia de nuestro país y algunos de ellos, por su importancia histórica a nivel mundial, ya que forman parte del registro denominado: Memoria del Mundo, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)“.

“Queremos que la historia se disfrute con los cinco sentidos”: Entrevista a “La Odisea de la Historia”

La Odisea de la Historia es una empresa con el objetivo de divulgar la historia a través de experiencias. Este reto empresarial lo han fundado los jóvenes Carlos Jiménez y Moisés Hidalgo. Ambos nos han concedido una entrevista en Archivoz para contarnos esta aventura y el contacto con los archivos.

(Archivoz) Bienvenidos Carlos y Moisés, y muchas gracias por colaborar con Archivoz.es. Os agradecemos enormemente el hacernos partícipes de La Odisea de la Historia, debido al gran desafío que plantea el abrirse hueco en el mundo cultural hispalense. ¿Nos podéis dar las razones por las cuales hicisteis la Licenciatura de Humanidades? ¿y os decantasteis por una especialización en historia?

(Moisés) Bueno, creo que a los dos siempre nos ha gustado la historia. En mi caso ha sido un poco culpa de la inercia y la casualidad. Siempre he tenido claro que era de letras, la historia me encantaba, pero también me gustaban otras cosas. Me decanté por la licenciatura de humanidades porque tenía un plan de estudios muy abierto donde se tocaban muchos de los palos que me gustaban (de hecho, casi todos). Fue en los últimos años de carrera cuando me decanté por la historia. Me empecé a entusiasmar con un trabajo que tuve que realizar para la asignatura de Historia Contemporánea y, una vez acabado, el profesor me animó a seguir investigando porque pensaba que podía salir una tesis de ahí. Me fui metiendo cada vez más y me di cuenta de que la investigación me gustaba. Como ya digo, fue un poco mezcla de inercia y azar, y siempre digo que si otras circunstancias se hubieran dado, podría haber acabado estudiando, filosofía o filología clásica en vez de historia.

(Carlos) Yo siempre he sentido fascinación por la historia y sobre todo por la historia antigua. Desde pequeño me quedaba embobado con las películas de Indiana Jones y soñaba con estudiar a las momias cuando fuera mayor. No sé exactamente de dónde viene esa fascinación por el mundo antiguo, pero es algo que siempre he tenido. Cuando tuve que elegir la carrera descubrí el grado de Humanidades, que mezclaba la historia con otras cosas que también me encantaban. Me pareció precioso y me lancé a hacerlo de cabeza, y aún hoy sigo alegrando por haberlo hecho.

(Archivoz) ¿Y en esos estudios, era la asignatura de archivística obligatoria?

(M) En mi caso sí, porque escogí ese itinerario curricular, y si querías seguirlo tenías que cursar una asignatura llamada “Archivística”, tal cual. Creo que el caso de Carlos es un poco diferente, porque en los grados ya desaparecieron las especializaciones.

(C) Claro, en el grado ya no pude tener esa asignatura, así que fue un poco diferente. Lo poco que dimos de archivística fue parcialmente en una asignatura de “TICs”, donde trabajamos con PARES y alguna otra herramienta similar. La verdad es que fue más adelante, en el máster, cuando empecé a relacionarme más con el mundo de los archivos.

(Archivoz) ¿Os pareció adecuado el programa de formación? ¿Realizasteis actividades prácticas?

(C) Sí, puedo decir que aprendí, pero, como he dicho, lo que vi fue poco. Recuerdo que realizamos algunas actividades prácticas con PARES que me resultaron bastante útiles.

(M) Puedo decir que aprendí bastante con la asignatura Archivística. Creo que fue en tercer año de la Licenciatura y hasta ese momento la verdad es que no me había acercado al mundo de los archivos. Además realicé las prácticas de la carrera en un archivo intermedio, en la Delegación del Gobierno en Andalucía, en el que también aprendí mucho. La verdad es que todo esto fue muy útil para conocer la naturaleza y funcionamiento de los archivos, y me acordé bastante de estos conocimientos cuando tuve que manejar documentación de archivo para mi Trabajo de Fin de Máster.

(C) También recuerdo una actividad práctica muy enriquecedora, el “Tour Archivístico”: un viaje que hacíamos visitando distintos archivos históricos españoles, como el Histórico Nacional, el de Simancas y el de la Chancillería de Valladolid.

(M) Sí, yo también tuve la oportunidad de hacer el mismo viaje. De hecho, fui dos veces.

(Risas)

(Archivoz)  Como historiadores, ¿Qué relación habéis tenido con archivos o centros de documentación?

(M) Para mi Trabajo Fin de Máster tuve que manejar una documentación del Archivo del Congreso de los Diputados que estaba prácticamente sin trabajar. Contado brevemente, mi investigación se centraba en el discurso agrarista del Andalucismo histórico en la II República, y la documentación con la que trabajé se encuadraba en torno a los debates sobre la reforma agraria republicana. Era una documentación muy curiosa: cuando se estaba debatiendo en el parlamento esta reforma agraria se abrió un plazo que cualquier interesado mandara sus opiniones, propuestas e inquietudes. Se recibieron muchos documentos de lo más variopintos, enviados por sindicatos, cámaras agrarias, hermandades de labradores, juristas, y también por meros interesados en el tema.

(Archivoz) ¿Qué herramientas encontráis útil tras cursar esos estudios?

(C) Bueno, sobre todo, de lo que nos han dotado estos estudios es de una comprensión clara del mundo archivístico y documentalista. Esto es muy importante y ahora con La Odisea de la Historia nos estamos dando más cuenta que nunca. Me explico: unos conocimientos tales no hacen que seas un experto en todos los temas (algo, de hecho, imposible), pero te enseña a localizar la información, sabes cómo se llega a las fuentes. Tener criterio en este sentido es la mitad del trabajo del historiador… si no más.

(Archivoz) ¿Cómo surge La Odisea de la Historia?

(M) Nos conocimos en Italia, en una de las campañas de excavaciones arqueológicas del Teatro Greco de Villa Adriana (Tívoli), que eran llevadas a cabo por el área de arqueología de la UPO. Allí congeniamos bastante bien, nos dimos cuenta que aparte de compartir ciertos gustos teníamos ambos la misma actitud con respecto a la universidad. Los dos pensábamos que estudiar debía ser mucho más que ir a clase. De allí salieron primeros proyectos: revistas de humanidades, tertulias literarias, ideas de posibles negocios… teníamos muchas ideas, aunque la mayoría eran locuras (risas)… pero bueno, teníamos mucha imaginación y parecía que teníamos claro que queríamos vivir de las humanidades de alguna forma un poco diferente. Seguimos manteniendo el contacto y planeando cosas varios años hasta que llegó la hora en la que decidimos hacer el doctorado, fue entonces, cuando empezamos a darle forma a La Odisea y a apostar seriamente por esta idea.

(C) Es decir, las dificultades que encontrábamos para financiar nuestras investigaciones de doctorado fueron las que nos empujaron a emprender. Conseguir una beca era (y sigue siendo) muy complicado, así que había que buscar una alternativa.

(Archivoz) ¿Qué fuentes consultáis para crear las actividades monográficas en la ciudad de Sevilla?

(C) Depende de la actividad, pero siempre tenemos claro que una de las cosas que nos diferencian del resto de empresas de turismo cultural es precisamente el rigor, el basarnos en la investigación. Lo primero que hacemos cuando apostamos por un tema es un barrido bibliográfico, viendo lo que hay publicado, el nivel y la actualidad del tema. Luego, el siguiente paso lógico, cuando ya vamos teniendo una idea y el tema va cogiendo algo de forma, contactamos con expertos que nos puedan aportar alguna idea, es una ventaja de seguir en la universidad. Los archivos suelen ser el último paso, aunque no siempre llegamos a ese nivel, depende de la temática, insisto. Estamos trabajando ahora, por ejemplo, en el tema de la peste en Sevilla, y para esa actividad sí que hemos consultado algunos documentos de archivo de algunas iglesias. Ahora también estamos trabajando en una actividad sobre las brujas, y también queremos consultar fuentes primarias de procesos inquisitoriales, que creemos que pueden aportar bastante a la hora de acercar la historia a los interesados por el tema.

(Archivoz) ¿Son vuestros clientes capaces de valorar el rigor histórico que demostráis gracias a la investigación realizada en archivos y centros de documentación?

(M) Creemos que sí… o al menos eso queremos creer (Risas)

(C) Sí, claro, nos gusta pensar que es una de las cosas que nos diferencia del resto de empresas del sector. No queremos quedarnos en la historia superficial, en la “historia Wikipedia”, la información facilona y sin poco que aportar. Nosotros buscamos darle una vuelta más, crear discursos novedosos basados en la investigación de calidad, guiándonos siempre por el espíritu de la escuela de Annales, que es sin duda nuestro referente historiográfico más notable.

(Archivoz) ¿Me puedes poner algún proyecto ya realizado o en desarrollo?

(M) Bueno, tenemos básicamente dos tipos distintos de actividades: las rutas y los talleres. Ejemplo de lo primero es “Sexo, amor y vino en la Antigua Roma”, en el que hacemos un recorrido muy diferente por el Museo Arqueológico de Sevilla, explicando los roles sexuales y su relación con el vino, para después pasar a hacer una cata de vinos de la empresa Baetica, un grupo de arqueólogos-enólogos que ha conseguido reproducir el sabor del vino tal y como lo tomaban los antiguos romanos. De lo segundo tenemos “La Noche Vikinga”, un coloquio/degustación en el que realizamos un discurso muy desmitificador sobre la figura de los vikingos, que tanta ficción ha inspirado. Nuestras explicaciones se van intercalando con una degustación de platos de inspiración vikinga, una cata de hidromiel y un espectáculo de lucha con especialistas contratados.

(C) Creemos que se entiende bien nuestra actitud. Queremos que la historia se disfrute con los cinco sentidos y que, por supuesto, sea divertida a la vez que interesante.

(Archivoz)  A priori, parece difícil conjugar en la misma frase las palabras “historia” y “start-up” y, sin embargo, la idea de la Odisea de la Historia es atractiva e innovadora. ¿Cuáles han sido los retos a la hora de planificar vuestro proyecto empresarial?

(C) Bueno, queríamos salirnos del camino trillado de las típicas visitas guiadas, así que sobre todo era crear un tipo de actividades que fuera innovadora, con contenido novedoso, basado en la investigación, como ya hemos dicho. Esto puedo ser un salto mortal al vacío. No teníamos ni idea de cómo enfrentarnos a la creación de una start-up, teníamos muchas ideas porque somos personas muy creativas, pero de temas empresariales… imagínate. Así que arrancar con este proyecto, darle forma y en apenas unos meses estar funcionando ya es todo un reto que hemos superado.

(M) Desde luego, ahora queda seguir dándole forma, consolidar un catálogo de actividades atractivo y sólido, y ampliar el espectro de clientes, proveedores y colaboradores. Eso es lo que hemos tenido que hacer hasta ahora, pero todo ha sido tan rápido que prácticamente no nos hemos dado cuenta, ahora que ya hemos alcanzado un buen ritmo tenemos que detenernos más en estas cuestiones.

(Archivoz) ¿Te gustaría contarnos algo más acerca de tu experiencia en los archivos o en relación con La Odisea de la Historia?

(C) Pues que como ya ha dicho mi compañero todo ha ido muy rápido, llevamos solo unos meses y la gente nos pregunta que cuántos años llevamos con esto (risas). No es broma. Después de este primer impulso tenemos que trabajar en la ampliación del catálogo, que es fundamental. Por ello, tenemos la intención de consultar fuentes primarias para las nuevas actividades, para innovar en el discurso histórico no sólo en el aspecto, por así decirlo, divulgativo, sino también en el científico.

(Archivoz) Muchas gracias!

Papeles para la Historia: interesante recurso elaborado por el Archivo del Congreso

Papeles para la historia es un interesante recurso que brinda el Archivo del Congreso de los Diputados ofreciendo un recorrido por la historia parlamentaria por medio de los documentos que se custodian en la cámara:

“La Publicación de Papeles para la Historia tiene como objetivo acercar a los ciudadanos la historia parlamentaria, aprovechando la descripción y digitalización de los fondos del Archivo de la Cámara que se ha realizado en estos últimos años.

El periodo que abarca esta historia parlamentaria desde 1810 a 1977 se ha dividido en ocho etapas formadas a su vez por las diferentes elecciones y las legislaturas comprendidas entre una elección y otra.”

[…]

Los documentos seleccionados para este trabajo son sólo una pequeña muestra de los fondos del Archivo que desde aquí invitamos a conocer. Conservados desde las Cortes de Cádiz hasta nuestros días, los documentos reunidos en el Archivo del Congreso de los Diputados pueden ser de carácter parlamentario o administrativo, reflejando la actividad y funciones de la Cámara así como su trayectoria institucional.”

En este vídeo se muestra un resumen del excelente trabajo de difusión realizado a través de este recurso.

Entrevista al profesor Fermín de los Reyes, comisario de la exposición “El Sinodal de Aguilafuente y la primera imprenta española”

La iglesia de Santa María de Aguilafuerte (Segovia) acoge, hasta el 5 de noviembre, la exposición “El Sinodal de Aguilafuente y la Primera Imprenta Española. Esta iniciativa, organizada en el contexto del proyecto “Fundación Las Edades del Hombre”, está dedicada al primer libro que se imprimió en nuestro país: el Sinodal de Aguilafuente. En ella, podemos conocer a personajes tan interesantes como el impresor Juan Parix, el obispo Arias Dávila y los primeros incunables, así como los orígenes de la imprenta en España. Esta exposición acoge tanto objetos como obras de arte que ayudan a acercarnos a la época y contexto de la primera imprenta española.

Fermín de los Reyes, profesor de la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid, y comisario de la exposición y reconocido experto en el ámbito del libro antiguo, imprenta y patrimonio bibliográfico, nos ha concedido una entrevista para conocer mejor esta iniciativa.

(Archivoz) En primer lugar, enhorabuena por el éxito de esta iniciativa. Hemos podido ver que el afluente de visitas ha sido constante y que ha ayudado a visibilizar la primera imprenta española, desconocida para el gran público. ¿Cuál fue el origen de la idea de organizar esta exposición?

(Fermín de los Reyes) Muchas gracias, la exposición está siendo un éxito y estamos satisfechos. En Aguilafuente venimos conmemorando la introducción de la imprenta desde 2003, pero este año, con la exposición de Las Edades del Hombre en la cercana Cuéllar, que partía de unas bulas de indulgencias halladas allí, parecía adecuado mostrar la importancia de la imprenta como complemento.

(Archivoz) ¿Qué recepción habéis tenido por parte de las instituciones públicas?

(FR) En primer lugar, el Ayuntamiento de Aguilafuente se puso a la cabeza de la organización de la exposición, que ha sido apoyada por la Fundación Las Edades del Hombre, la Diputación de Segovia, la Facultad de Documentación de la Universidad Complutense y la Fundación Villalar, entre otras instituciones. Aparte está la propia Parroquia de Aguilafuente, dado que la exposición está en la iglesia de Santa María, la Imprenta Rabalán y, por supuesto, los prestamistas de las piezas: Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla”, de la Universidad Complutense, Fundación Condes de Puñonrostro, Museo de Segovia, Catedral de Segovia, Obispado, Diputación, Fundación Rodera Robles, Jon Zabala y el pintor Rafael de Miguel.

(Archivoz) ¿Qué piezas de la exposición te parecen más destacables?

(FR) Por supuesto, las tres ediciones de Juan Párix, datadas entre 1473 y 1475 o 1476, que son el centro de la exposición: así, por ejemplo, el Modus confitendi, de Andrés de Escobar, cuyo único ejemplar conocido en el mundo tenemos expuesto. También la Bula de Borja, de 1473, con el único ejemplar conocido en el mundo para vivos. Por variar de piezas, tenemos una arqueta relicario donada por los Reyes Católicos al Monasterio de Santa Cruz la Real de Segovia, o unas tablas del siglo xv. Como pieza contemporánea, el cuadro “Primera prueba del Sinodal de Aguilafuente”, elaborado por el artista Rafael de Miguel expresamente para la exposición, en que se ve al impresor Juan Párix  mostrando al obispo Arias Dávila el primer pliego del Sinodal junto a una imprenta primitiva. Es también una pieza única, pues no hay en España ninguna así.

(Archivoz) De cara al futuro, ¿habéis pensado en organizar alguna otra actividad relacionada con “El Sinodal de Aguilafuente y la primera imprenta española”? Por ejemplo, exposiciones similares en otros lugares o actividades de divulgación.

(FR) Sí, como el resto de años, tendremos el primer fin de semana de agosto dedicado al Sinodal, que congrega a miles de personas, pero lo ideal sería tener una exposición permanente sobre la imprenta, a la que ir añadiendo piezas poco a poco. Estamos trabajando en ello, además de en otras exposiciones temporales, aunque más modestas, para divulgar distintos aspectos de nuestra historia del libro.

(Archivoz) A la hora de organizar la exposición, ¿a qué retos os habéis tenido que enfrentar?

(FR) Una exposición de este calado requiere de una gran financiación y, sobre todo, se hace con piezas importantes. La obtención de financiación ha sido un reto, pero las instituciones han respondido bien. Otra cuestión ha sido la solicitud de piezas, todas de gran valor, que en algún caso no nos han dejado, por lo que hemos ido buscando alternativas hasta conseguir un número suficiente como para que tenga entidad; afortunadamente, tenemos unas piezas extraordinarias. Finalmente, como en todo, el montaje es siempre delicado tanto por la llegada de las piezas como por rematar hasta el último detalle, y hay muchos.

(Archivoz) Para terminar, ¿podrías compartir con nuestros lectores alguna anécdota curiosa relacionada con la exposición?

(FR) Hay varias curiosas, una de ellas relacionadas con mis alumnos de la Facultad, que al ir y ver que el Juan Párix del cuadro de Rafael de Miguel se parecía mucho a mí (en efecto fui uno de los modelos) se hacían fotografías con el móvil y se reían. Se suele repetir la sonrisa y una mirada hacia mí en ese punto de la exposición, algunos se atreven a decirlo, otros no. Otra, la llegada de gente de lugares tan lejanos como Canadá o Chile para ver la exposición. También hemos tenido grupos de la ONCE a los que hemos tenido que ir guiando y aportando materiales para que pudieran tocar algunos objetos de los que hablábamos.

(Archivoz) Muchas gracias por tu colaboración. Te deseamos todo el éxito posible tanto en esta iniciativa como en las que están por venir.

Los archivos de derechos humanos como instrumento hacia la paz

Compartimos este vídeo sobre ¿Qué es un archivo de derechos humanos? con motivo de las Jornadas Regionales en DDHH celebradas los días 22 y 23 de septiembre en el Museo de la Memoria (Córdoba, Argentina); es una breve introducción a esta tipología de centro y unos consejos básicos para su preservación y conservación. Esta documentación son el testimonio y las fuentes de investigación que atestiguan las grandes violaciones de los derechos humanos en la historia reciente, un instrumento más para la exigencia de derechos, contibuir a la memoria histórica y colaborar en la construcción de la paz.

¡El #AskAnArchivist Day ya está aquí!

El próximo 4 de octubre, aprovechando la celebración del mes de los archivos en Estados Unidos, el Committee on Public Awareness (COPA)  de la Society of American Archivists organiza el día “Pregunta a tu archivero” con una iniciativa a la que se puede adherir cualquier institución a nivel internacional: El #AskAnArchivist Day!

Tal y como recogen en sus bases, la iniciativa tiene varios objetivos:

  • Hacer a los archiveros más accesibles frente a los ciudadanos
  • Facilitar la interacción de los especialistas con los usuarios a través de Twitter y poder explicar el alcance de su trabajo
  • Unir a los archiveros del mundo para concienciar en la importancia de los archivos
  • Escuchar al usuario y conocer qué le interesa de los archivos o de los archiveros

¿Qué hay que hacer?

Todos aquellos que deseen participar en el evento podrán responder a preguntas directas de sus usuarios por medio del Hashtag #AskAnArchivist, resolviendo las dudas de los usuarios y, sobre todo, ayudando a hacer más visible a los archivos y a sus archiveros, que trabajan en ellos.

Además, para identificar los mensajes dirigidos a una institución en concreto, los usuarios podrán utilizar el hashtag del evento más el usuario de la institución a la que deseen preguntar.

¿Cómo animar a la participación de los usuarios?

Vas a participar, y lo sabes

La misma organización ofrece ejemplos para poder difundir ampliamente la iniciativa, y poder así alentar a la participación de los usuarios animándolos a preguntar a su archivero. Podéis encontrar más información aquí.

Sin duda, puede ser una oportunidad de oro para acercarse a los usuarios y, además, para colaborar en una iniciativa de alcance internacional que puede ayudar a ubicar a tu institución en el mundo y a entrar en contacto con otras instituciones y profesionales del sector.

El Fuero de Madrid, derecho local de la villa en el siglo XIII

El fuero de Madrid es un conjunto de normas que regían la villa de Madrid durante los siglos XII y XIII. Concedidas en 1202 por el rey Alfonso VIII de Castilla, y redactadas por una Asamblea General de Vecinos que fueron reunidos en la plaza de la villa, se encargaban de reglamentar el derecho penal, la vida política y la administración.

El texto, que comienza con la frase “Haec est carta facil concillium de Madrid ad norem domino nostrum rege Alfonsus et de concilio de Madrid”, es una de las joyas documentales que conserva en el Archivo de la villa de Madrid.

Podéis conocer más sobre el Fuero de Madrid en este vídeo, realizado por el Ayuntamiento de Madrid se puede descargar desde este enlace, en el que se narra su interesante historia.

Gabriel García Márquez y El Archivo de la Magia

El 2017 se encuentra marcado con un homenaje por el 50 cumpleaños de la novela 100 años de soledad de Gabriel García Márquez. Por este motivo, queremos compartir este elaborado documental para mostraros el legado histórico que se conserva en el Centro Harry Ransom de la Universidad de Texas (USA).

Este centro custodia el Archivo de Gabriel García Márquez, formado por su documentación personal (en parte documentado por su esposa Mercedes) y enriquecido con otros documentos provenientes de amigos, familiares y coleccionistas que han dado lugar a este maravilloso fondo. El archivo custodia relevante documentación de diversa índole: fotografías, cartas, manuscritos, pruebas de impresión con tachones y galeradas, y otros. En este legado personal se puede apreciar el gran proceso interno de creación literaria del escritor. Además, se puede consultar el catálogo online para ver sus fondos y los registros digitalizados.

Este video dirigido por Gabriel Santander y producido por Noemí Cadena, contribuye al mundo archivístico debido a las múltiples personalidades que participan en el mismo. Se pone en relevancia la labor del archivero, bibliotecario y restaurador a la hora de conservar y preservar un fondo tan preciado; de hecho, es curioso el apunte  donde se comenta el fetichismo que suscitan sus manuscritos hoy en día con visitas desde Colombia y otros lugares del mundo generando una peregrinación incentivada por un “acercamiento” al gran genio de la literatura mundial.

Cuando los investigadores van a ver sus archivos, es como si se fueran a meter entre su ropa interior” (comentario tomado de la restauradora acerca de una de las célebres frases del autor)

El pianista sirio Jandali Malek compone una pieza al piano tras el estudio de una tabla de arcilla de Ugarit

Los archivos nos ayudan a mantener vivo el pasado. Un ejemplo de ello es la música, que desde la aparición de las primeras notaciones musicales, ha hecho posible escuchar los sonidos de hace miles de años.

Según la tradición sumeria fue el rey Shurgi, de la dinastía Ur, quien creó la teoría musical. La música fue  muy importante en las culturas mesopotámicas, sobre todo en las ceremonias religiosas.

Gracias a una tabla de arcilla encontrada en 1948 en Ugarit, en el noroeste de Siria, el compositor y pianista sirio Jandali Malek ha podido componer una pieza al piano, tras el estudio y comparativa de los tonos y las pausas que aparecen. Es un texto en idioma hurrian en el que una mujer se dirige a una diosa para poder tener hijos. En este vídeo, podemos escuchar la pieza acompañada por la Orquesta Filarmónica de Rusia.

tablilla arcilla

Himno a Nikkal, 1.400 AC.

“Los gestores de archivos han desarrollado habilidades de marketing para difundir los fondos de los que se ocupan”: Entrevista a Covadonga de Quintana, directora del archivo de la RAE

Covadonga de Quintana es directora del archivo de la Real Academia Española, que tiene el objetivo de reunir, conservar, organizar y difundir todo el patrimonio documental generado por dicha institución desde su creación por iniciativa de  Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, marqués de Villena, en 1713.

(Archivoz) Licenciada en Derecho, Máster en Asesoría Jurídica… ¿Cómo terminaste dedicándote a la gestión documental? ¿Cuándo decidiste cambiar el rumbo y especializarte en archivística?

(Covadonga de Quintana) Creo que el mundo jurídico, la gestión documental en general y la archivística en particular no están en las antípodas. La gestión de archivos se basa en procedimientos regulados en normas y quien dispone de un grado aceptable de conocimientos sobre Derecho administrativo y maneja y conoce las tipologías documentales jurídicas parte con ventaja. Mi dedicación a la gestión documental no ha sido el último eslabón de la cadena: como asesora jurídica de una empresa, además de revisar contratos y redactar informes, gestionaba documentación, diseñaba procedimientos documentales internos y mantenía el archivo de oficina del departamento, una compañía mediana dedicada a la gestión de proyectos de ingeniería y arquitectura en la que se movía mucha documentación jurídica, técnica y fiscal. Cuando me ocupé de la secretaría académica de la Real Academia Española ya tenía un bagaje en la gestión de archivos administrativos y de oficina y solo tenía que estudiar los procedimientos y el funcionamiento interno de la institución para hacerme con sus peculiaridades, que se han mantenido en esencia en sus tres siglos de vida. La decisión de hacer un posgrado en Gestión de la Documentación me abrió las puertas del proyecto CORPES xxi en la Academia, en el que me dediqué durante varios años a la selección documental. La especialidad en Archivística llegó después y no por casualidad. Desde muy pequeña he tenido contacto con los archivos. Mi abuelo paterno conservaba en su despacho el archivo familiar (nobiliario) con documentos desde el s. xviii al xx y yo me entretenía hurgando. Su padre, mi bisabuelo, fue genealogista y dejó varios libros publicados sobre nuestra genealogía gallega que siguen hoy en plena vigencia y son citados. Con el ánimo de completar la información de esas obras publicadas en la primera mitad del siglo xx, me vi de repente sentada en la sala de investigadores del Archivo Histórico Nacional consultando expedientes de caballeros de las órdenes militares. Yo acababa de empezar la carrera y no tenía la recomendación de ningún profesor para que me permitieran acceder a los fondos, eran otros tiempos. Pero les convencí y me convertí en investigadora asidua de sus fondos y de otros muchos. Mucho tiempo después, mi madre heredó parte del archivo personal de su otro abuelo y me invitó a organizarlo. Yo tenía experiencia en organización de archivos de oficina y administrativos, era usuaria de archivos históricos, pero no me había enfrentado con un archivo personal. Ahí empezó todo. El entretenimiento se convirtió en vocación (y en profesión).

(Archivoz) A lo largo de tu experiencia de más de 15 años en la RAE, ¿Cuáles dirías han sido lo mayores retos a los que os habéis enfrentado desde el punto de vista documental? ¿Qué retos tenéis todavía pendientes?

(CQ) Una de las principales carencias en relación con la gestión de la documentación en la Academia ha sido la falta de un protocolo de trasferencias hasta que se diseñó y aprobó uno en septiembre de 2015. Todavía hay departamentos en la Academia que atesoran documentación histórica y administrativa que deberían transferir al archivo. Les cuesta deshacerse de la documentación administrativa por si acaso la necesitan y acumulan expedientes cerrados. Estos contratiempos no solo dificultan la tarea del archivero, perjudican también al investigador que solo tiene una visión parcial de las series documentales; en consecuencia, uno de los principales retos actuales es la creación de una “conciencia de archivo” en los distintos departamentos de la institución que favorezca el cumplimiento de ese protocolo de transferencias.

(Archivoz) El archivo de la RAE custodia, además de la documentación generada por la institución, algunos fondos particulares donados o legados a la institución. ¿Nos hablas brevemente de ellos? ¿Qué documentación suele ser la más consultada en el archivo?

(CQ) Además del fondo institucional, en el archivo de la Academia están también integrados dos fondos personales cerrados, el de Francisco Rodríguez Marín y el de Melchor Fernández Almagro, una colección reunida por Agustín González de Amezúa, en la que se conservan más de treinta cartas de Emilia Pardo Bazán a Galdós y una colección de autógrafos reunida por Pedro Antonio de Alarcón. Esta colección ha sido recientemente organizada y analizada y hemos publicado el inventario, que puede consultarse en http://archivo.rae.es/index.php/coleccion-de-autografos-de-pedro-antonio-de-alarcon. El resto sigue sin organizar, incluso sin instalar, aunque tenemos previsto comenzar a trabajar con ellos el próximo año. En el archivo también se conservan el fondo de la secretaría general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, que es un fondo abierto, la documentación económica de la Fundación pro Real Academia Española, cuyos ingresos son también recurrentes, y el fondo que contiene la documentación preparatoria para la redacción de la Gramática descriptiva de la lengua española, donado por la Fundación Ortega y Gasset en 2013.

Con muchísima diferencia, el fondo que más se consulta es el institucional. Y, dentro de este fondo, un 95% de las consultas son de las actas del pleno y un 4% de los expedientes de los académicos por la sencilla razón de que los libros de actas y los expedientes de los académicos de los siglos xviii y xix han sido prácticamente los únicos documentos controlados durante más de cuarenta años. Ahora que disponemos de una visión global controlada de nuestros fondos, los investigadores pueden acceder a los expedientes de todas las series documentales desde finales de 2015. El incremento exponencial de fuentes primarias con las que trabajar abre a los investigadores muchos caminos desconocidos hasta ahora.

(Archivoz) Aunque la tecnología ha permitido dar un salto cualitativo, la difusión siempre ha sido uno de los retos en los archivos. ¿Seguís alguna estrategia concreta en la difusión de vuestro archivo?

(CQ) Cuando me hice cargo del archivo en julio de 2015, recibí el mandato del director de trabajar en la difusión de los fondos archivísticos. Pero para difundirlos era necesario tenerlos organizados. Así que nos pusimos a trabajar en la organización de los fondos desde la primera fase del proceso archivístico, la identificación, y “desde el principio”, es decir, comenzamos el trabajo con los documentos del s. xviii. Esto ha resultado verdaderamente motivador porque nos ha permitido profundizar en la historia de la institución manejando las fuentes primarias y meternos en las cabezas de los distintos secretarios, los primeros archiveros, para desentrañar los procesos de trabajo y la forma de gestionar los documentos que tenía cada uno de ellos. Aunque seguimos en la actualidad trabajando con los documentos del s. xviii, ya disponemos una suficiente masa crítica para acometer su difusión en la red. ¿Cómo lo hemos hecho? A través de una herramienta de gestión de documentos de archivo, AtoM, que nos permite reflejar la clasificación de los fondos en un cuadro de clasificación, describirlos a distintos niveles, asociar a los registros sus imágenes digitalizadas y publicarlos. La herramienta de consulta del archivo está accesible en la red en la dirección electrónica http://archivo.rae.es. Cuando estamos listos, completamos nuestros registros de descripción con inventarios o catálogos que difundimos en las redes; funcionan de guía para los investigadores y aportan mayor valor añadido y visibilidad a nuestro trabajo. El departamento de Comunicación de la Academia es un gran aliado para difundir nuestro trabajo a través de las cuentas institucionales de Twitter y de Facebook.

(Archivoz) ¿Qué tipo de usuarios consultan vuestros fondos? ¿Permitís la consulta en línea?

(CQ) Tenemos una media de 36.000 consultas mensuales en línea y de 20 presenciales. La mayoría de los usuarios presenciales son filólogos, lingüistas o historiadores de la lengua. Desconocemos las identidades de los usuarios en línea; no exigimos un registro para acceder a nuestra herramienta de consulta.

(Archivoz) Este año publicasteis, coincidiendo con la conmemoración del bicentenario del nacimiento de Zorrilla, un microsite especializado sobre la documentación que alberga el archivo sobre este autor. ¿Nos hablas un poco sobre este interesante proyecto?

(CQ) El proyecto del micrositio sobre Zorrilla fue una propuesta de Eduardo Pedruelo, director del Archivo Histórico Provincial de Valladolid. Me pareció muy interesante para trabajar con los fondos del archivo desde un plano divulgativo, acotado y vistoso. En el archivo de la Academia, en el fondo institucional, se conserva el expediente de Zorrilla que ya había sido publicado y estudiado, pero se desconocía la procedencia de la colección de objetos que la Academia conservaba del poeta, básicamente coronas de laurel de oro y de plata, dos plumas de oro, una caja de marquetería, una rama de laurel y un pensamiento de plata y una plancha de alabastro. Las piezas estaban ni documentadas ni catalogadas ni fotografiadas, así que me puse manos a la obra y encontré la documentación sobre su procedencia en el archivo y en las crónicas de la época detalles que me permitieron completar la información. Las piezas que conservamos fueron regaladas a Zorrilla con motivo de su coronación como poeta nacional en Granada en 1889. Al llegar a Madrid el poeta las empeñó. Cuando murió, la reina regente levantó el empeño y depositó las piezas en la Academia. En 1920, siendo Antonio Maura el director, Alfonso XIII cedió la colección en propiedad a la Corporación. Un análisis de las inscripciones y su comparación con las crónicas de la época me permitieron situar las piezas. Con la ayuda del departamento de Escultura y Artes decorativas del Museo del Prado pudimos saber la aleación de los metales de las piezas y redactar las fichas técnicas. El micrositio está accesible en http://archivo.rae.es/zorrilla.

(Archivoz) ¿Cuál ha sido la conquista de los archivos en lo que llevamos de siglo? ¿Cuáles son los principales desafíos que aun quedan por abordar en esta disciplina?

(CQ) Los gestores de archivos han desarrollado habilidades de marketing para difundir los fondos de los que se ocupan como nunca antes habían hecho. Lograr tener espacios propios en la red y que los interesados los consulten sin tener que desplazarse, ha multiplicado el número de consultas y diversificado el perfil de los usuarios.

Para mí el principal desafío actual al que nos enfrentamos en los archivos privados que gestionamos documentación administrativa es el de la gestión de la documentación electrónica, su organización en las oficinas, su transferencia, su organización archivística y su preservación.

(Archivoz) ¿Estáis trabajando en la actualidad en algún otro proyecto?

(CQ) Por el momento tenemos pendiente la publicación de un catálogo de fotografías históricas —el trabajo ya está prácticamente terminado, solo quedan detalles—, y de un inventario de los expedientes personales de los académicos de número del s. xviii.

El Archivo digital está permitiendo ahorrar un tiempo precioso al investigador: Entrevista a Manuel Blázquez, profesor de la UCM

El profesor Manuel Blázquez Ochando de la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid, es un conocido investigador en el ámbito de las tecnologías de la documentación. Sus principales líneas de investigación son el desarrollo de herramientas documentales, la automatización de unidades de información, webmetría, técnicas de sindicación de contenidos aplicada a la gestión de catálogos bibliográficos, recuperación de información, fuentes de Información especializadas en ciencia y tecnología y desarrollo de nuevas tecnologías.

(Archivoz) Hola Manuel, gracias por participar en esta breve entrevista con Archivoz. Iré al grano: El avance tecnológico ha supuesto un cambio importante en la gestión archivística y documental, ¿En qué aspectos crees que ha tenido mayor impacto?

(Manuel Blázquez) La automatización y la digitalización de los archivos es la clave. Desde mi perspectiva, la de profesor de Ciencias de la Documentación, puedo afirmar que los sistemas de gestión de archivos son la base para el mejor aprovechamiento de la documentación permanente. Esto no sólo se limita a la digitalización de los documentos, también la descripción, transcripción, identificación de autoridades, asignación de metadatos, que favorecerán la recuperación a texto completo de la colección. Estos procesos son los que han constituido el cambio de paradigma en los archivos en los últimos 10 años.

(Archivoz) Sin duda, lo que señalas ha transformado el acceso a los documentos, pero ¿Qué impacto han tenido la digitalización y la automatización para el investigador?

(MB) Creo que la introducción de nuevas tecnologías en el archivo ha favorecido los procesos de consulta e investigación de los fondos y agrupaciones documentales. Acceder a un expediente hace 20 años, podía considerarse una tarea complicada, lenta, sujeta a las restricciones del acceso físico. Hoy en día la digitalización, la introducción de bases de datos para la recuperación a texto completo, métodos automatizados de gestión del ciclo vital de los documentos, entre otros, ha permitido que cualquier investigador pueda consultar la documentación desde su despacho con todo detalle, incluso entrar en contacto con los archiveros para realizar otras operaciones. La necesidad de digitalizar y mejorar la automatización en los archivos, también ha ayudado a mejorar el control sobre las colecciones, descubriendo fallos de descripción, colecciones no identificadas y todo tipo de problemas que se han podido subsanar o que están en vías de ser solucionados. Esto significa que una mayor digitalización y descripción de las colecciones, ayuda al Archivo a reafirmar su control y dominio sobre los contenidos e instituciones a las que da servicio. 

(Archivoz) ¿El desarrollo tecnológico, por tanto, disminuye la consulta presencial de los documentos?

(MB) En efecto, el Archivo digital está permitiendo ahorrar un tiempo precioso al investigador, evitándole viajes innecesarios al archivo. La consulta al archivo físico tendrá lugar cuando el fondo al que pretenda acceder no se encuentre digitalizado, o bien, debido a la naturaleza del estudio, sea necesario un análisis de los soportes y materiales en los que se materializó el documento, incluso si existe la necesidad de cotejo. Sin embargo, lo que es seguro, es que la visita al Archivo Histórico se verá cada vez más reducida conforme avancen los proyectos de digitalización. Aunque también es necesario advertir que, de acuerdo a los fondos y financiación disponible, ésta sea una tarea a largo plazo.

(Archivoz) ¿Se tenderá, por tanto, hacia la consulta online de documentos?

(MB) Imagine que los investigadores ahora no van a necesitar pasar las páginas de un legajo o un incunable de incalculable valor, o bien un libro tumbo. Esto va a favorecer la conservación de los documentos y ser más selectivos con las consultas al documento físico, sólo en aquellos casos en que la naturaleza de la investigación lo justifique.

(Archivoz) Todo ello será clave en la preservación de documentos, ¿verdad?

(MB) La clave de la preservación de los documentos en el contexto del archivo es la organización del sistema archivístico de cada país. Parece razonable determinar un plan de identificación de documentos vitales para las instituciones en base a sus valores y usos, que dé como resultado un catálogo con los tipos de documentos “Salvables” que siempre deberán ser preservados, desde un punto de vista físico y digital. Esto significa que los documentos deben ser controlados, incluso antes de su nacimiento, para que su ciclo vital pueda ser derivado a los archivos que corresponda, hasta que pueda corroborarse su valor, transferencia o expurgo si fuera necesario. Esto ayudaría a evitar las duplicaciones documentales cuando la documentación es transferida al Archivo Central y sobre todo a reducir el volumen documental, que en muchos casos es inasumible. Esto significa que, quizás el modelo más conveniente para la gestión de la documentación archivística es una síntesis de la tradición alemana, americana y española. El método alemán debido a la capacidad para predecir la documentación que se generará en cada trámite y proceso administrativo y a la organización en los archivos. El método americano, por su pragmatismo y efectividad en el discernimiento de los documentos históricos y los documentos esenciales para el funcionamiento del gobierno. El modelo español por la diferenciación correcta de las edades del documento de archivo y su razonable proceso de maduración. Como puede desprenderse, no hay un sistema perfecto, y en todo caso, la clave de la preservación pasa por definir correctamente el modelo archivístico del país y sobre todo los procesos de tramitación inter-archivos.

(Archivoz) ¿Cuáles serán los próximos avances en materia de automatización?

(MB) Aún hay mucho trabajo que hacer en materia de automatización de Archivos. Por ejemplo, software que permita gestionar el ciclo vital de los documentos desde su génesis hasta su depósito en el archivo histórico; mejores sistemas de control físico de los documentos en los archivos, métodos de búsqueda semántica a través de metadatos de archivo, etc. Creo que los profesionales de la Documentación y, por ende, de los Archivos, necesitan adquirir más conocimientos en tecnologías para pasar de ser meros consumidores de software a ser desarrolladores activos que puedan plasmar sus ideas y métodos de funcionamiento. Esto es no depender únicamente de la concepción de un profesional de la informática y disponer de nuestros propios especialistas en tecnologías, que sean capaces de desarrollar sistemas más adaptados y adecuados a nuestras necesidades. Creo que se tiene que hacer una apuesta formativa importante en esta línea y adaptar los planes de estudio, conforme a los conocimientos de los principales especialistas en nuestro país.

 

El AGI, clave para el estudio de la genealogía

Hace unos días, la Cadena Ser publicaba una noticia en la que señalaban cómo estaba creciendo el turismo genealógico, consistente en aprovechar las vacaciones para buscar los orígenes familiares.

Un archivo de gran interés para esta labor, principalmente para personas de América latina que visiten España en vacaciones, es el Archivo General de Indias, que alberga cuarenta y tres mil legajos, 4 siglos de historia de España, Iberoamérica, Filipinas, Japón, China y Estados Unidos.

Para conocer más sobre este archivo, os dejamos esta interesante entrevista que realizó Sonia Meza (Red Antepasados) en 2014 al director del Archivo General de Indias, Manuel Ravina, en la que se abordan diversos aspectos de interés para aquellas personas interesadas en consultar sus fondos.

En Archivoz contamos contigo

El pasado 9 de junio, en el día internacional de los archivos, se ponía en marcha esta nueva revista digital reivindicando así la necesidad de difundir la gran labor que se realiza desde todas las instituciones dedicadas a la gestión y conservación del patrimonio documental.

Un mes después y con el equipo editorial al completo, sacamos nuestro vídeo promocional con el que os animamos a participar con vuestros contenidos en Archivoz.

En la actualidad, estamos ultimando el calendario de publicaciones que, tras el verano, iniciará un periodo constante.

Os recordamos que la Revista Archivoz tiene un hueco para todo aquel contenido de interés para la comunidad profesional en archivos y gestión documental.

El archivo municipal de Cartagena

El pasado día 13, el Archivo Municipal de Cartagena publicó un vídeo sobre la Jornada de puertas abiertas que llevaron a cabo por la celebración del día internacional de los archivos que se celebra cada 9 de junio. Sin duda, una buena iniciativa en la que se resume el buen hacer de este archivo así como lo valioso de sus fondos y de la que nos hacemos eco en Archivoz para ayudar a difundirla.

El nivel de democracia de un pueblo se mide también por el nivel de transparencia: Entrevista a Evelia Vega, Jefa del Dep. de Referencias del AGA

Evelia Vega es la Jefa del Departamento de Referencias del Archivo General de la Administración (AGA), uno de los seis archivos nacionales que, con valor de archivo intermedio e histórico, conserva un importante fondo documental del siglo XX, especialmente desde la segunda mitad de siglo XX. Por volumen, está entre los más grandes del mundo y está ubicado en Alcalá de Henares, localidad cercana a Madrid.

(Archivoz) Hola Evelia, muchas gracias por participar en Archivoz y contarnos tu experiencia. ¿Nos hablas un poco de ti? ¿Cuál ha sido tu trayectoria en estos años de profesional de los archivos?

(Evelia Vega) Hola, cuando me incorporé al AGA hace mas de 31 años como Jefa de la Sala de investigadores, en aquellos momentos prácticamente no se gestionaba ni trabajaba con la tecnología ofimática, ni había bases de datos, todo eran instrumentos en soporte papel, tampoco existía un control  topográfico como ahora, con lo cual todo ha cambiado para bien. Posteriormente me trasladé  como jefa de Sección al Archivo Central de la Secretaría de Estado de Educación, y después me incorporé  durante casi tres años al Archivo Histórico Nacional como Jefa de la Sala de investigadores.  Desde hace cuatro años ocupo mi cargo actual como Jefa del Departamento de Referencias del Archivo General de la Administración.

(Archivoz) Para que nuestros lectores se hagan una idea de las dimensiones del AGA, ¿nos podrías dar una cifra aproximada en metros lineales? ¿No os asusta un poco gestionar algo tan grande?

(EV) El AGA tiene en estos momentos un volumen cercano a los 170.000 metros lineales de documentación, por tanto hablamos de un trabajo y  gestión  con grandísimos volúmenes de fondos documentales heterogéneos.  Si bien es cierto que la crisis de los últimos años ha tenido también su huella en los archivos, procuramos por todos los medios que tanto la propia Administración, como el ciudadano sigan estando atendidos con satisfacción.

(Archivoz) ¿Por qué el Archivo general de la Administración es tan importante para los investigadores? ¿Qué se puede encontrar en él?

Ejemplo de informe de censura sobre obra de Juan Rulfo

Ejemplo de informe de censura sobre obra de Juan Rulfo – MECD AGA (03) 50 21/11226-4933

(EV) El AGA es un importantísimo archivo de la memoria. Cuando se quemó el  antiguo Archivo General Central, desapareció gran parte de la documentación que plasmaba la gestión del Estado desde principios del  siglo XIX al primer cuarto del  XX. Afortunadamente  se salvó mucha documentación de la época por no haber dado tiempo a ser transferido en aquellos momentos al malogrado archivo central  y es por ello que contamos con valiosísima información de las infraestructuras de aquella época: carreteras, ferrocarriles, puertos, presas; igualmente documentación de la Dirección General de Administración Local, de la gestión hacendística, de la educación o de las relaciones exteriores.  Son muy amplios también los fondos disponibles sobre el   franquismo y la represión, como ejemplos los expedientes de depuración principalmente las del personal docente, toda la censura editorial, de teatro, plástica, de cine o  radio,  entre otras.  Son importantísimos los expedientes de títulos universitarios, los expedientes de las oposiciones al magisterio, segunda enseñanza, universidades, en el mismo modo en que lo son los fondos de la gestión de los territorios africanos, parte de la documentación generada por el Movimiento y sus Delegaciones Nacionales.

He intentado esbozaros la diversidad disponible sin que sea una relación exhaustiva

(Archivoz) ¿Qué tipo de usuarios acuden al archivo del AGA en la actualidad? ¿Solamente investigadores o hay otros perfiles?

(EV) Podríamos considerar  tres  grandes segmentos  principalmente:

El AGA atiende las peticiones de consultas que nos llegan de la propia Administración, por ejemplo cuando se derrumbó la presa de Tous, debieron recurrir a la documentación que se generó durante su construcción y al proyecto original. A diario atendemos peticiones de antecedentes de la propia Administración de justicia, de los antiguos tribunales y audiencias de Madrid, etc.

Un segundo grupo sería  la atención presencial a investigadores  en sala y la atención de las consultas por correspondencia con dicho  carácter historicista.

En tercer lugar están los ciudadanos que solicitan antecedentes para reclamar derechos, por ejemplo para una jubilación. Igualmente recurren al AGA las personas que sufrieron prisión por motivos políticos durante el franquismo, o quienes realizaron trabajos en el Servicio Social de la Sección Femenina,  o nativos del Sáhara que solicitan copias de las inscripciones en los libros cheránicos que conservamos.

(Archivoz) ¿Cómo se ha adaptado el archivo del AGA a la nueva era digital? ¿Queda mucho trabajo por hacer?

(EV) La tecnología digital ha sido un avance en el mundo archivístico, poco a poco se van incorporando estas nuevas tecnologías, buena prueba de ello  son las consultas al Portal  PARES. Así mismo vamos dando pasos para que el alcance de las nuevas tecnologías sea superior a lo que tenemos a día de hoy con proyectos de digitalización, creación de bases de datos, etc.

(Archivoz) ¿Cuál es tu visión sobre el profesional que trabaja en los archivos?

(EV) Yo lo veo como un auténtico servidor público, un guardián  de la memoria colectiva y  garante de derechos, que por otra parte, lamentablemente, es  muy olvidado en el mundo de la cultura.

(Archivoz) ¿Qué importancia crees que tienen los archivos para el futuro? ¿Qué hay que hacer para que el archivo siga siendo servicio estratégico en las organizaciones y en la sociedad en general?

(EV) Una empresa nunca funcionará bien si no están organizados sus archivos, con la Administración sucede lo mismo. Es necesario mantener custodiada y disponible de manera transparente las actuaciones de la Administración con sus ciudadanos  o con las gestiones y competencias que el ciudadano  ha puesto en sus manos. Sólo podemos escribir la historia si conservamos sus fuentes, y sólo se puede hacer un análisis y estudio de lo pretérito si se conservan y gestionan bien los documentos que plasmen todas esas actividades. El nivel de democracia de un pueblo se mide también por el nivel de transparencia que ofrecen  sus instituciones, y esto no se puede llevar a cabo sin una buena gestión de sus archivos.

El archivo ya es un centro estratégico, lo que no podemos permitirnos es que lo olviden.

AGA

AGA

(Archivoz) ¿Nos hablas de algún proyecto en el que estés trabajando actualmente?

(EV) Estoy inmersa en un fondo fotográfico inédito y  al mismo tiempo busco tiempo para la labor de divulgación tan necesaria de las fuentes primarias del AGA.

Gracias a vosotros por preocuparos y difundir sobre  el mundo  de los archivos.