Albert Einstein, protagonista de un breve film con efectos especiales grabado en los estudios de la Warner Bros

Durante su vida, Albert Einstein aparentemente nunca aprendió a conducir. A pesar de ello, pudo vivir la emoción del momento el 3 de febrero de 1931, cuando visitó el estudio Warner Bros junto a su segunda esposa, Elsa. Al día siguiente, The New York Times publicó un informe en el que se hablaba de las carcajadas del profesor y del truco cinematográfico utilizado para lograr este efecto, llamado “coche volador”, que es un efecto de doble exposición gracias al cual se muestra la impresión de viajar por diferentes escenarios: en este caso, Broadway, las Montañas Rocosas e incluso Alemania, de donde Einstein había tenido que huir. La película maestra fue destruida, y la única copia fue dada a los Einstein.

Esa copia superviviente de la película finalmente terminó en los archivos del Lincoln Center, donde permaneció inadvertida durante décadas, hasta que la archivera Becca Bender se tropezó con ella el año pasado. Este afortunado hallazgo nos demuestra las joyas que todavía se pueden encontrar en los archivos.