“Entrar al archivo de un artista estaría muy bien, pero no siempre se puede”: Entrevista a Elena Rosauro, investigadora postdoctoral en la Universidad de Zurich (Suiza)

Elena Rosauro (Madrid, 1985) es doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Realizó una maestría en Estudios Latinoamericanos y un posgrado en Cooperación Cultural y se licenció en Historia y Teoría del Arte. Actualmente es investigadora postdoctoral en la Universidad de Zurich (Suiza), ha publicado en revistas científicas internacionales y ha participado en numerosos congresos y simposios tanto en Europa como en América.

Sus campos de investigación incluyen los estudios latinoamericanos, los estudios culturales y de cultura visual, los estudios sobre violencia y memoria y la antropología del arte. Es miembro electo del Consejo de la Sección de Estudios de Cultura Visual de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) y secretaria general de la Red de Estudios Visuales Latinoamericanos (ReVLaT). También trabaja como coordinadora y secretaria editorial de la revista online ‘Artefacto visual’.

En el plano curatorial es cofundadora del proyecto ‘la_cápsula’, con sede en Zurich y de proyección internacional, que activa diferentes espacios en la ciudad a través de eventos artísticos efímeros.

Elena Rosauro ha obtenido recientemente el título de doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Además ha publicado un extracto de su tesis en la colección Ad Hoc, editado por CENDEAC (Centro de Documentación y Estudios Avanzados de Arte Contemporáneo de la Región de Murcia) bajo el título Historia y Violencia en américa latina. Prácticas artísticas, 1992-2012. En él estudia las diversas formas en que los artistas latinoamericanos tratan la violencia en sus creaciones.

Según hemos ido avanzando la conversación, hemos podido ver como la palabra archivo es mucho más grande de lo que podemos llegar a imaginar, y como en muchas ocasiones, estamos creando archivos casi sin saberlo. Archivos personales, archivos de artistas, archivos institucionales… Cada vez que agrupamos documentación en cualquier formato siguiendo un hilo que la relaciona entre sí, podemos hablar de pequeños archivos.
Fernando Brito, de la serie Tus pasos se perdieron con el paisaje (2006 - hasta el presente). Impresión en color, medidas variables. Cortesía del artista.

Fernando Brito, de la serie Tus pasos se perdieron con el paisaje (2006 – hasta el presente).
Impresión en color, medidas variables.
Cortesía del artista.

(Archivoz) ¿Cómo comenzaste a documentarte para esta investigación, a que fuentes acudiste?

(Elena Rosauro) Sobre todo he trabajado en bibliotecas. He estado en varias bibliotecas especializadas, en España, como la del Reina Sofía, y en otras de algunos países de Europa. En América Latina más en librerías, comprando novedades. En archivo, digamos institucional, oficial, no he utilizado, pero si archivos online, de colecciones y obras de artistas.

(Archivoz) De estos archivos online, ¿cuál es el que más has utilizado?

(ER) Con el que más he trabajado es con la Colección Daros, tiene la sede en Suiza, y cuenta con una biblioteca estupenda de arte contemporáneo latinoamericano, el archivo es online. Tiene por ejemplo imágenes de obras, y todos los datos ligados a biografías de artistas, textos y bibliografía de cada obra.

También páginas web de artistas, que se pueden considerar archivos. De hecho hay artistas que trabajan creando sus propios archivos, Rogelio López Cuenca, que no está en el libro, pero si en la tesis. Él trabaja, entre otras muchas cosas, haciendo páginas web para cada proyecto artístico que tiene, estas páginas actúan como archivos en los que él va volcando todo el material. Por ejemplo, la obra que trabajo en la tesis se llama Lima i[nn]memoriam y trabaja con material de prensa que va desde los años ochenta, cuando comienza el conflicto armado con Sendero Luminoso, hasta principios de los años dos mil. Con todos estos recortes, citas, artículos… él elabora un mapa en el que puedes ir clicando para ver en cada zona los materiales con los que trabaja. Podría decirse que es una archivo dentro de la obra.

(Archivoz) Por lo que hemos podido ver en el libro, el primer capítulo ocupa este tema del que nos venías hablando, cómo algunos artistas utilizan los documentos generados en prensa sobre estas situaciones de violencia, para crear su propias obras de arte. Entendemos, por tanto, que o bien acuden a archivos, o bien generan sus propios archivos con la documentación que recolectan.

(ER) Si, hay varios niveles, algunos de estos artistas que en realidad son fotoperiodistas, su archivo es su propio archivo de imágenes. Hay un caso, el de Fernando Brito, él es mexicano, y es fotorreportero en Sinaloa. Todos los días le llaman para hacer nota roja, el toma la foto para el periódico y luego se aleja un poco, toma la foto desde otro ángulo y esta es la foto para la serie artística.

Otros sí que trabajan con fotografía de prensa, sobre todo mexicanos y colombianos; algunos sí que dicen explícitamente que toman toda la documentación online, se guardan las imágenes y ya está. Carlos Amorales, por ejemplo, a parte de trabajar fotografía de prensa, entra en El Blog del Narco, que es donde los narcos suben sus fotografías, digamos que esto también es un archivo un tanto especial. Amorales lo que hace con estas imágenes es fotocopiarlas muchas veces hasta que la imagen aparece desdibujada.

(Archivoz) Todos, por lo que vemos, trabajan con material de archivo, aunque no lo hayan obtenido de un archivo como tal.

(ER) Sí, claro. Otro que resulta muy interesante, porque trabaja en archivos, es Fernando Bryce, peruano. Vive en Berlín y sobre todo va al Ibero-Amerikanisches Institut, que es la institución más grande sobre estudios latinoamericanos en Alemania. Él empieza a ver materiales de temas diversos, todo tipo de temas, fotocopia lo que le llama la atención y a partir de ahí, proyecta y va dibujando, como una caja de luz.

Otra que resulta interesante es Ambra Polidori, ella es mexicana, consiguió, no se sabe muy bien cómo, hablar con un forense de Ciudad Juárez y este le dejó ver el Archivo de Medicina Legal de la ciudad y le permitió llevarse unos cuantos documentos, las carpetas de varios casos. Ella fotografió los expedientes y las pasó a postales, en las que aparece la fotografía del expediente y un poco del texto.

(Archivoz) Pero entiendo que esto son archivos protegidos, a los que ella no debería haber tenido acceso.

(ER) Claro, ella lo cuenta de forma muy ambigua, no sé qué problemas le habrá traído eso, pero imagino que alguno. Son documentos que han salido de un archivo que en principio no debería estar abierto al público.

(Archivoz) Háblanos del siguiente capítulo, los artistas utilizan obras de arte clásicas, conocidas por todos y con una simbología muy marcada y las modifican para darles un nuevo significado.

(ER) Si, podríamos decir que es como una cita. Por ejemplo una de las obras de Miguel Ángel Rojas, colombiano, son unas fotografías de gran formato, de un soldado colombiano desnudo en la pose del David de Miguel Ángel, solo que este soldado tiene una pierna amputada, es como una cita del David, pero dándole una vuelta más, hacia la violencia en Colombia y las minas antipersona. Pero realmente es la estética y la cita artística del David de Miguel Ángel. Se apropia del arte clásico, renacentista italiano occidental, intenta ponerle otro significado más, como otra capa. El primer capítulo serían citas a medios de comunicación y a una cultura audiovisual más contemporánea, y el segundo sería más esa cultura audiovisual clásica de las obras de arte.  

(Archivoz) ¿Y el tercer capítulo? Entiendo que se trata de obras mucho más efímeras, que generan una documentación a posteriori, porque si no se perderían.

(ER) Si, en el último capítulo aparte de ser obras efímeras, lo que tienen en común es la materialidad de la violencia o las huellas; eso quiere decir en algunos casos que se use sangre, vísceras de animales, carne de vaca…

Teresa Margolles trabaja con sangre que ella misma limpia de las calles de México después de algún asesinato o enfrentamiento entre cárteres. En el caso de esta artista, Teresa Margolles, queda el objeto, trapos impregnados en sangre, en principio no tiene más documentación. Pero en otros casos lo que quedan son fotos y videos. Por ejemplo la obra de Doris Salcedo, en la que ella va descolgando sillas por la fachada del Palacio de Justicia. Esa acción duró como 27 horas, justo en el aniversario del asalto, de la toma y la retoma del Palacio de Justicia (1985), y lo que quedan son tres o cuatro fotografías, ni siquiera hay video. Tampoco hay mucha más documentación.

(Archivoz) Tampoco hay más documentación porque perdería el significado artístico.

(ER) Claro, si hay mucha documentación disponible de una obra, esta pierde valor económico. Si hay cuatro fotografías las ediciones serán de diez ejemplares como mucho. Las estrategias que siguen los artistas normalmente es tener poca documentación, aunque luego ellos tengan mucha más, por supuesto. Entrar al archivo de un artista estaría muy bien, pero no siempre se puede.

(Archivoz) Has podido hablar con los artistas, o ¿únicamente has utilizado catálogos y otras obras para obtener la información?, entiendo que la mayoría están vivos.

(ER) Si, todos están vivos menos uno. Decidí no hablar con ellos durante la investigación. En el Trabajo Fin de Master y Fin de Grado trabajé con varios artistas y sí que hablé con ellos, sobre todo con uno, y decidí que no quería para la tesis trabajar de este modo. Al final ellos te cuentan su discurso, y es un discurso muy fuerte, muy bien armado, luego es muy difícil salir de él. Por eso intenté no hablar con ellos en principio. Después, por cuestión de imágenes sí que tuve que hablar con ellos. También para que me explicasen alguna técnica, pero no en cuanto a simbología de la obra.

Ambra Polidori, Sin título, de la serie ¡Visite Ciudad Juárez! (2003-2011). Instalación en exhibidor (183 x 55 cm.) y serie de postales (11 x 16,5 cms. cada una). Cortesía de la artista.

Ambra Polidori, Sin título, de la serie ¡Visite Ciudad Juárez! (2003-2011).
Instalación en exhibidor (183 x 55 cm.) y serie de postales (11 x 16,5 cms. cada una).
Cortesía de la artista.

*Todas las imágenes que contiene la entrevista, tanto la portada como las que acompañan el texto, cuentan con la autorización de los autores para su publicación.