“Generar la confianza ha sido fundamental y es lo que tiene que pasar en un archivo vivo, te tienes que salir del rol de trabajadora para entrar como persona y que te abran las puertas”: Entrevista a Isidora Neira y Natalia Castillo, creadoras del Archivo Guillermo Núñez.

Desde Chile, entrevistamos a Isidora Neira y Natalia Castillo, Historiadoras del Arte que desde hace cinco años han desarrollado el Archivo Guillermo Núñez, un homenaje en vida al reconocido artista visual chileno que a sus 89 años sigue creando y dando vida a este archivo. Guillermo Núñez, tras una extensa trayectoria en escenografía teatral y artes plásticas tanto en Chile como en el mundo, en 1974 se transformó en una víctima más de la dictadura de Augusto Pinochet, siendo detenido y torturado en dos oportunidades, para ser finalmente exiliado en 1975. Tras doce años en Francia, trabajando activamente en la denuncia de los crímenes cometidos por la dictadura, vuelve a Chile para quedarse en 1987 y recibe el Premio Nacional de Arte veinte años más tarde. Actualmente vive y tiene su taller en Santiago, donde además se encuentra su archivo, el cual contiene más de 20.000 registros, documentos y obras que el propio artista conservó durante años, aún cuando muchos fueron destruidos en los allanamientos militares o por sus propios familiares, por el miedo a las consecuencias durante la dictadura. 

ARCHIVOZ: ¿Qué es y cómo nace el Archivo Guillermo Núñez?

Isidora Neira: hace cinco años aproximadamente, mientras desarrollaba mi tesis de grado sobre la obra de Guillermo, comencé a trabajar con él directamente y descubrí todo el material que tenía guardado en su casa y que sólo podían acceder a éste quienes lo contactaban personalmente. Esto además generaba que no hubiese ningún control sobre el acceso a los documentos y que no tuvieran el resguardo adecuado. Fue entonces cuando convoqué a Natalia, mi compañera, con el propósito de gestionar algún proyecto, hasta que decidimos que lo más básico, antes de hacer alguna publicación o cualquier otro proyecto, era ordenar el material. Decidimos crear el archivo y para ello, postulamos al Fondart[1], el cual no nos fue asignado porque “éramos muy jóvenes e inexpertas para hacernos cargo de un proyecto tan grande”, según las razones que nos entregaron. Tras un breve período de desesperanza, buscamos otras alternativas ya que creíamos que el proyecto era muy bueno y era necesario. Finalmente decidimos realizar un crowdfunding, que es financiamiento comunitario en línea, a través de la aplicación Kickstarter, que nos acomodó porque era una plataforma internacional que nos permitiría conectar también con la historia y los personajes que conocían a Guillermo fuera de Chile. Hicimos una campaña de dos meses, con la ayuda de amigos y familiares que voluntariamente aportaron con su trabajo traduciendo textos al francés e inglés, haciendo la voz en off de los videos en otros idiomas, y por supuesto con Guillermo también siempre apoyándonos, encantado con esta idea de colectivizar el proyecto. Él nos entregó el material para recompensar a quienes aportaran y al mismo tiempo empezamos a salir a la calle para hacer campaña y conseguir fondos más directos, haciendo intercambio de serigrafías de Guillermo por un aporte voluntario.

ARCHIVOZ: ¿Cuando dices salir a la calle, te refieres a que empezaron a hacer eventos?

IN: No, literalmente nos instalábamos afuera del Museo Nacional de Bellas Artes o del Museo de Arte Contemporáneo, con una tela sobre el suelo, instalábamos las serigrafías y junto con algunos compañeros que nos apoyaban, empezábamos a repartir volantes. A veces prácticamente teníamos que arrancar de la policía o explicarles qué estábamos haciendo y que esto era una donación de un artista.

Natalia Castillo: Nosotras salíamos con nuestros carritos de supermercado, a veces con maletas o bolsas, con todas las serigrafías de Guillermo, dos sillas y una manta, donde instalábamos las serigrafías. Imprimíamos los trípticos donde contábamos qué era el crowdfunding, quién era Guillermo Núñez, por qué era importante su archivo, qué era un archivo de arte, qué era un historiador del arte, lo cual también fue un lindo trabajo porque compartimos y socializamos mucha información en un gesto de intercambio.

IN: No obtener el fondo significó que tuvimos que hacer trabajo de difusión desde el primer momento, y nuestro archivo se hizo reconocido por todo este proceso. Nuestra gran característica es que conocemos a toda la gente que aportó con dinero o que aportó de alguna u otra forma, una lista de casi 500 personas con las que compartimos en algún momento. Se generó una comunidad en torno al archivo, a la cual llamamos cómplices.

ARCHIVOZ: Algo que también es muy característico de este archivo, es que se trata de un artista que aún está vivo. En ese sentido, ¿cómo se organiza el trabajo cuando el personaje en cuestión está vivo? ¿El se integra en el trabajo?

IN: Siempre hemos sido las dos muy respetuosas con Guillermo, ya que finalmente todo es de él y siempre le pedimos autorización para las cosas que queremos hacer y el siempre nos da esa autorización. Además tenemos claro que él sigue usando los documentos que nosotras estamos catalogando, por lo que ordenamos en función de que todo quede a su alcance, si bien está todo digitalizado para enviar y responder las consultas que nos llegan.

NC: siempre hemos pensado que el primer archivero de este archivo fue Guillermo y en la lógica para organizarlo, hemos querido que sea un archivo abierto y asequible para todas las personas, sean o no académicas, ligadas a la historia del arte o el teatro, o a otras disciplinas ad hoc, sino que siendo un ciudadano común o con cualquier otra formación puedan acceder y entender cómo funciona. Además se trata de un archivo que está creciendo todos los días, ya que Guillermo es muy activo, siempre tiene nuevos proyectos. Para nosotras también ha sido una ventaja que él esté ahí porque ha podido responder todas nuestras preguntas sobre la historia, procedencia y detalles de los documentos. Nosotras planteamos el archivo como un homenaje, entonces en el fondo no estamos trabajando sólo con documentos, sino que con la vida de una persona y en su propio espacio e intimidad.

IN: En ese sentido el trabajo más relevante que podemos hacer ahí es incluso el de la relación afectiva, porque nos ha tocado ordenar fotografías y que Guillermo se acerque a contarnos anécdotas sobre ellas. Y ahí tienes que sacarte esa idea del trabajo estricto y la histeria de no desordenar las cosas. Generar la confianza ha sido fundamental y es lo que tiene que pasar en un archivo vivo, te tienes que salir del rol de trabajadora para entrar como persona y que te abran las puertas.

ARCHIVOZ: ¿Qué tipo de material podemos encontrar en el AGN? ¿Qué registros podrían destacar como más interesantes o valiosos?

NC: En el Archivo Guillermo Núñez pueden encontrar diversos tipos de material y documentos, parte de este Archivo lo componen registros y catálogos de exposiciones individuales y colectivas, registros de prensa escrita, registro de obras, acciones de arte, intervenciones en espacio público, el trabajo de Guillermo Núñez como diseñador teatral, textos de y sobre Guillermo Núñez, sus libros de artista. De manera más general, contamos con material y documentación sobre el desarrollo de nuevos lenguajes plásticos durante los años 50 y 60 en Chile, información sobre la participación activa de las y los artistas durante el Gobierno de la Unidad Popular y archivos sobre el trabajo de artistas chilenos(a) en el exilio, entre otras cosas. También está la sección de objetos que son más personales de Guillermo, como sus fotografías personales o cartas entre familiares. Hay un par de documentos que sólo están en el archivo, son únicos. Cuando empezamos a digitalizarlos, hicimos algunos videos que subimos a youtube, donde salía Guillermo contando la historia detrás de ellos, como por ejemplo una carpeta de grabados que se hizo en el 57’, explicando cómo se encuadernó, donde se hicieron las impresiones, qué artistas participaron, por qué ya no hay más copias, etc. Esas cápsulas las subíamos a nuestra página en Facebook para que la gente pudiera acceder a ellas, con lo que de alguna forma esa copia ya no era “única”, sino que ahora hay más copias. Y ese es el rol de los archivos también, entregar información que está tan resguardada que a lo mejor no sabes que existe.

ARCHIVOZ: ¿Todas las digitalizaciones las hacen ustedes? ¿Tuvieron que comprar equipos? ¿Trabajan solas o tienen ayudantes?

IN: Trabajamos solas porque el espacio está en la casa de Guillermo, y así como respetamos los documentos también respetamos el lugar que se nos dio. Se ha generado una relación con él y su esposa y llevar más gente a su casa es complicado. Y si bien en Fondart habíamos pedido 30.000 dólares para comprar las estanterías y todo el equipamiento necesario, tuvimos que reducir el presupuesto como a un tercio, que fue lo que ganamos con el crowdfunding y el resto fue sólo amor al proyecto. Somos dos personas que digitalizamos, difundimos, contestamos las consultas, etc.

ARCHIVOZ: ¿Cómo ven ustedes la situación del trabajador y de los archivos en Chile?

IN: primero desde la pasión personal, me parece fascinante e increíblemente necesario. Pero la realidad también es la precarización laboral, como si nunca hubiera un futuro al respecto. En este momento nosotras tuvimos que “pausar” un poco el trabajo en este archivo, porque tuvimos que buscar un trabajo remunerado. Si bien estamos atentas y dispuestas para responder solicitudes, ya no le podemos dedicar el tiempo que quisiéramos porque no se puede. Y es triste porque es un archivo que en la medida que ha crecido, ha ayudado a mucha gente y podría ser más.

ARCHIVOZ: En los últimos años se han desarrollado varias iniciativas de archivos de arte en Chile. ¿Ustedes tienen relación con otros? ¿Creen que debiera existir una red de archivos de arte así como existen otras redes de archivos específicos?

NC: Al comienzo nos ayudaron mucho las chicas del Archivo Guillermo Deisler, quienes nos entregaron además su libro. Luego participamos de las tres jornadas que se hicieron en el Centro de Documentación de las Artes sobre Políticas de Archivo en Arte, donde pudimos conocer otras experiencias de archivos que estaban naciendo u otros más avanzados como el archivo de las Yeguas del Apocalipsis. Pienso que el trabajo colectivo siempre es lo mejor, hay que colectivizar la labor y la información, sin embargo no sé si sólo es necesario que se cree una red de archivos, sino que además debiera haber una intención por parte de cada archivo por socializar la información y no una red cerrada donde sólo entren los archiveros. Sería muy bonito hacer una red, porque siempre es bueno trabajar de manera colectiva, pero creo que debe ser colectivo en todos los sentidos, en términos de lenguaje y acceso.

ARCHIVOZ: Guillermo Núñez no sólo es un personaje trascendental en el mundo de las artes, sino que también en la historia política y social de Chile. ¿Qué papel juega ese rol político en el archivo?

IN: Yo creo que nosotras nunca hablamos sólo de arte respecto al archivo, principalmente porque Guillermo no es sólo arte, entonces la política está presente en todo nuestro archivo. Recurrir al apoyo mutuo para crear el archivo fue también una decisión política, socializar el archivo completo, hacerlo horizontal, exponer todo lo que pasó en la época más dura de Guillermo cuando estuvo detenido, cuando estuvo desaparecido. Hemos visibilizado absolutamente toda su posición política porque es parte fundamental de su trayectoria.

NC: El archivo en sí mismo es un gran gesto político. A veces subimos a Facebook fotos de acciones de arte que hacía Guillermo por ejemplo en La Legua[2] y él mismo nos sugería preguntar quiénes se reconocían en la foto. Esto me parece muy social y político, porque acercas el archivo a un grupo de personas, a su memoria que no es sólo propia sino que también es memoria del país. O el acto de intercambiar obras por un aporte voluntario en la calle.

IN: Más allá del financiamiento del archivo, pensábamos que esta sería probablemente la primera vez que algunas personas podrían tener acceso a una obra de arte de un premio nacional, siendo quizá el premio nacional más cercano a la gente que puede haber. Cuando estas personas se nos acercan y nos dicen que antes no conocían a Guillermo Núñez y ahora sí, sentimos que hemos hecho bien nuestro trabajo.

ARCHIVOZ: Y en términos más específicos ¿es posible encontrar en este archivo documentos que aporten a la construcción de la memoria de nuestro país, en torno a la dictadura y la defensa de los derechos humanos?

IN: en el archivo está la correspondencia que Guillermo Núñez  envió a su familia cuando estuvo detenido en Cuatro Álamos[3], donde entrega algunas reflexiones personales o pide libros que desea leer. Hay registros de prensa internacional en los que se busca al artista Guillermo Núñez que desapareció tras una exposición. También hay material sobre el apoyo de los artistas chilenos en el exilio, a la situación y a los artistas en Chile. Está el timbre y documento en el que se indica que Guillermo es peligroso para la seguridad nacional. No hay tanto más porque también fue un material delicado, que resguardó la familia y con ello arriesgaban la vida.

ARCHIVOZ: Entendiendo que el archivo en sí mismo lo es, ¿qué podrían destacar como logro? ¿Cuál es el futuro del archivo y qué pasará con esta pausa que nos comunican?

IN: Si bien estamos en una pausa, seguimos muy ligadas al archivo, estamos siempre en contacto con Guillermo y estamos planeando cómo continuar el trabajo. Este es el proyecto más querido que tenemos y tiene toda nuestra coherencia política y social.

NC: A futuro siempre estamos amasando cosas, nos queda además más trabajo de archivo físico, en términos de conservación del material, algunas digitalizaciones de obras que son más grandes y requieren otros formatos y condiciones de digitalización. Buena parte del archivo está digitalizado pero aún falta sobretodo lo más actual, y en la página falta la correspondencia y algunas obras. Como logro, el poder hacer un archivo y trabajar tranquilas, con la conciencia de haber hecho bien las cosas, en sincronía con lo que pensamos, con lo que creemos como sujetas políticas y sociales. Tener un proyecto en el que hemos dado todo de nosotras, y que un grupo de personas también lo diera todo, no sólo dinero, sino que también un pendón para hacer la campaña, un computador, una cuenta en EEUU para recibir el dinero en Chile, entre otros aportes que nos dio esta comunidad de cómplices, gente que incluso no conocía a Guillermo Núñez antes de involucrarse. Crear el archivo Guillermo Núñez y que sea tal como es hoy en día.

[1] Fondo entregado por el gobierno chileno para financiar proyectos e iniciativas culturales, actualmente llamado Fondos Cultura.

[2] Barrio antiguo de Santiago que en sus inicios tuvo un fuerte compromiso y activismo político social, ligado a la izquierda y que actualmente se ha hecho reconocido por el estigma del narcotráfico y la delincuencia.

[3] Centro de detención y tortura que funcionó en Santiago entre 1974 y 1978, administrado por la DINA, servicio de seguridad e inteligencia de la dictadura.

*Guillermo Núñez ha lanzado recientemente un nuevo libro, llamado “Dibujar con sangre en el ojo”, el cual se presentó en Madrid en la librería La Central de Callao (http://www.librosdelaresistencia.com/?p=1769&fbclid=IwAR2d0hTfnLyiZJLrty7NalP1b8CSfb0xvYu9KLpFpO1t9ZwWSGh6u39TNCU)

** El Archivo Guillermo Núñez, en su repositorio digital, más información sobre su historia y cómplices se puede visitar en www.archivoguillermonunez.cl Para más noticias y actualizaciones, su página en facebook: Archivo Guillermo Núñez.

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