«La finalidad de adquirir libros y documentos con referencia a Ronda siempre ha tenido por objetivo incrementar y profundizar en el conocimiento de mi ciudad natal». Entrevista a Rafael Aguilera, cronista de la ciudad de Ronda (2ª parte)

Continuamos con la entrevista a Rafael Aguilera Hormigo, investigador, cronista e hijo predilecto de la ciudad de Ronda. Durante más 6o años ha adquirido multitud de documentos y libros sobre la historia de su ciudad natal. Su colección suma más de 11.000 libros y documentos.

(ARCHIVOZ) El pasado año, el Ayuntamiento de Ronda le nombró hijo predilecto de la ciudad por su labor investigadora en esta ciudad ¿Qué supone para usted recibir este nombramiento?

(RA) Indiscutiblemente una efeméride de tal calibre ha dejado una huella indeleble en mi vida, con la satisfacción añadida de que se me haya reconocido mi labor altruista a la par que difusora sobre temas, costumbres y tradiciones rondeñas.

(ARCHIVOZ) ¿Cuéntenos, cómo ha sido la creación de su fondo documental y de su biblioteca? ¿Cuándo empezó? ¿Cuál es el volumen de los mismos?

(RA) Esta ya creo que está contestada en el contenido de las anteriores cuando me regalaron el primer libro sobre la historia de Ronda, así como la adquisición paulatina de otros y de un acervo de manuscritos que he ido adquiriendo durante más de seis  décadas. El número de libros sobrepasa los dos decenas de millar y, el de manuscritos no lo sé exactamente porque no los tengo numerados, pero al proceder a su traslado se han precisado para ello más de un centenar de cajas de archivo.

(ARCHIVOZ) ¿Qué importancia tiene la construcción de estos fondos para la historia y la investigación en la ciudad de Ronda?

(RA) Creo que con mi acción recuperadora de tantos legajos, libros y documentos varios que he ido adquiriendo en el decurso de los años,  casi con toda  seguridad no estarían hoy día aquí y que son unos fondos, en mi opinión, imprescindibles para profundizar en el conocimiento de nuestra historia.

(ARCHIVOZ) ¿Dónde puede el investigador acudir para consultar su fondo documental?

(RA) Con acuerdo unánime de mi familia, a mediados del año 2017 cedí la colección, tanto de libros como de manuscritos, a la Biblioteca de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, donde los investigadores que lo soliciten podrán consultarlos.

(ARCHIVOZ) ¿La creación de sus fondos le ha valido para sus investigaciones o está más relacionado con el coleccionismo?

(RA) Indefectiblemente la finalidad de adquirir libros y documentos con referencia a Ronda siempre ha tenido por objetivo  incrementar y profundizar en el conocimiento de mi ciudad natal, pues cuando comencé a desarrollar esta vocación lo único que se podía consultar eran las obras de Moreti, Lozano o Rivera Valenzuela, ya que por aquellos tiempos aún no estaba catalogado el Archivo Histórico Municipal, por lo que  iba adquiriendo, como he dicho, otros en las librerías de viejo que me enviaban sus catálogos para este menester, pero como todas las cosas tienen su excepción  en uno de ellos, concretamente en la librería anticuaria HESPERIA de Zaragoza, hace ya más de medio siglo se ofrecía a la venta la primera edición de una joya literaria de nuestro Siglo de Oro debida a la pluma de nuestro inmortal compatricio, pero el precio de 60.000 pesetas que se pedía por él por aquellos tiempos para mi economía resultaba astronómico, aún así mi mujer me convenció con argumentos irrefutables  para que lo adquiriese si ese era mi deseo, como así fue, pero insisto, ha sido el único capricho que como bibliófilo me he permitido en la vida.

(ARCHIVOZ) Hay que destacar su trabajo y dedicación al mundo de la investigación y a la creación de los fondos anteriormente citados. ¿Es usted consciente de la labor que ha hecho a lo largo de su trayectoria?

(RA) Me he percatado de la importancia que en el apartado de adquisición de libros y documentos he desarrollado durante más de sesenta años  cuando personajes como don Vidal González director del Archivo Catedralicio de Málaga, o Antonio Mateos decano de los Libreros de Viejo de dicha capital, así como los diversos investigadores que han visitado mi biblioteca, a la vista del acervo cultural allí depositado han loado esta disposición mía.