“La finalidad de adquirir libros y documentos con referencia a Ronda siempre ha tenido por objetivo incrementar y profundizar en el conocimiento de mi ciudad natal”. Entrevista a Rafael Aguilera, investigador y cronista de la ciudad de Ronda (Málaga).

Entrevistamos a Rafael Aguilera Hormigo, investigador, cronista e hijo predilecto de la ciudad de Ronda. Durante más 6o años ha adquirido multitud de documentos y libros sobre la historia de su ciudad natal. Su colección suma más de 11.000 libros y documentos.

(ARCHIVOZ) Su vida profesional no siempre ha estado ligada a la investigación y a la historia ¿Dónde y cuándo descubrió su pasión por ellas?

(Rafael Aguilera) Mi desarrollo profesional ha sido como maestro de obras o alarife, el cual me permitió desarrollar numerosos proyectos en mi ciudad natal. Desde joven, y en paralelo a mi trabajo, ya sentía  la vocación por conocer los entresijos de la intrahistoria de Ronda. Su germen tuvo lugar cuando acompañando a mi padre en la remodelación de la casa de doña Isabel Riquelme Zarazúa, ya en su gabinete, mientras ellos hablaban de temas referentes a dicha obra yo me puse a curiosear las numerosas publicaciones colocadas en sus anaqueles centrando mi atención en la Historia de L.M.N. y M. L. Ciudad de Ronda de Federico Moreti, llegado el caso su propietaria, observando el interés que ponía en su lectura, me preguntó qué libro leía con tanto ahínco, a lo que le contesté que era la obra de Moreti e ipso facto me lo regaló, el cual tantas veces leí que casi me lo sabía de memoria.

(ARCHIVOZ) ¿Nos puede hacer un breve resumen de su trayectoria como historiador e investigador?

(RA) Desde entonces comencé a adquirir libros y manuscritos a los anticuarios locales como José Parra, Jesús Muñoz, Carmina Hernández, Vito Zini, Carmen Berrueso, Paco Ruiz, así como a diversos libreros de viejo de distintas localidades españolas, todos ellos de sobre temas rondeños.

Al adquirir nuestro Ayuntamiento el Palacio de Mondragón, sus  propietarios  enajenaron todos los sus muebles y enseres al ya citado Sr. Ruiz antes de hacer entrega de las llaves, entre los que se encontraban un arcón de considerables dimensiones repletos de manuscritos, así como dos estanterías con igual contenido. Este me citó para que adquiriese, dentro de mis posibilidades económicas, los que fuesen de mi preferencia, ya que también estaba interesado, en algunos de ellos, el notario Belloch Julbe. Como quiera que el potencial económico entre ambos era abismal, el fedatario le compró todos los referentes al reinado de los RR. CC., época por la que estaba muy interesado y yo solo pude hacerme con los papeles referentes a los años posteriores.

Pero al intentar desentrañar el contenido de estos manuscritos, se me presentó un peliagudo problema NO SABÍA LEERLOS. Así que tuve que agenciarme diversos tratados de paleografía, siendo el primero de ellos el de Agustín Millares; para que de forma autodidacta pudiera avanzar en los conocimientos de esta especialidad. Tarea en la que invertí, sin levantar mano, más de un trienio. Ya con estos conocimientos comencé a visitar los diversos Archivos Nacionales para  hacerme con algunas de las reproducciones de los muchos legajos que versaban sobre la historia de Ronda, muchas de las cuales ya han sido publicadas, bien en revistas del ramo o en periódicos locales.

En una de mis variadas visitas al Archivo Histórico Nacional, concretamente en el año 1994, estudiando los legajos referentes a la participación del Regimiento Provincial de Ronda en el asedio de Gibraltar me encontré, en uno de ellos, con un Memorial en el que se incluían los planos, confeccionados a varias tintas, y la derrama que le había correspondido a la ciudad de Gibraltar, cuyo Consejo se había  trasladado a San Roque, para la conclusión del Puente Nuevo cuyo hallazgo mereció el aparecer, entre otros medios de difusión, en la portada del diario Málaga 16. 

(ARCHIVOZ) Durante 7 años fue usted cronista de la ciudad de Ronda ¿Qué labor llevó a cabo durante estos años?

(RA) Con anterioridad a mi nombramiento como Cronista, que tuvo lugar en el Pleno Municipal celebrado el 15 de mayo de 1997 con el  acuerdo unánime de los 21 miembros  de la Corporación, había ejercido una acción difusora sobre una serie de hechos variopintos, pero que todos tenían por denominador común la historia y tradiciones rondeñas a través de publicaciones en Revistas, en el diario Ronda Semanal, en la Emisora Municipal en la que semanalmente participaba en el programa “Crónicas de un Pueblo”, así como la presentación de libros, entre ellos el titulado Impresiones de Ronda; aparte de varias publicaciones monográficas entre las que destaco Perfil biográfico del poeta Pedro Pérez- Clotet, o el del también poeta y escritor Vicente Espinel, con cuyo trabajo me alcé con el premio convocado por la Comisión Organizadora con motivo del 350 aniversario de su  óbito o Bosquejo sobre la Historia de la  Medicina  en Ronda, que fue publicado en CD-R  por la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía a los que siguen  las colaboraciones en la publicación de obras facsimilares procedentes de mi biblioteca, como son los casos de  Antiguas Ordenanzas de la Ciudad de Ronda o Discursos Académicos de Ríos Rosas, ambos con un estudio introductorio de mi autoría sin olvidar mis aportaciones e ideas , ya como miembro de la Comisión Municipal de Festejos en la recuperación de tradiciones como son la creación del Festival de Cante Grande o el Concurso Nacional de Enganches cuyos pormenores se describen respectivamente en la obra El Flamenco en Ronda y la Serranía o en el artículo aparecido en la Revista de Feria de 2017 titulado “En torno a una Efeméride.” 

Con  motivo de este nombramiento, la Corporación  a través de su concejal Sr. Lasanta, me habilitó una dependencia en la Casa de la Cultura desde donde atendía a   las diferentes consultas que sobre temas inherentes a nuestra historia me hacían tanto los alumnos de los diversos Centros Docentes locales como personas foráneas, bien por teléfono o por correspondencia como son los casos, por citar algunos, del Mercedario Fray Ricardo Sanlés, que estaba muy interesado en la relación que tuvo Vicente Espinel con la Comunidad de nuestro convento de la Merced. El Sr. de la Plaza Santiago, director del Museo de Escultura de Valladolid, pretendía saber el paradero de ocho estatuas de monarcas hispanos que estaban colocadas en las alturas del Palacio Real y que se trasladaron a Ronda para decorar su flamante Puente Nuevo. Pues este estaba ultimando la publicación de la historia del citado Monumento Nacional. Aunque el suceso que voy a citar es anterior a este nombramiento, no me resisto a  dejarlo en el tintero por la relevancia del personaje en cuestión. Durante la década de los ochenta,  don Ramón Carande y su esposa pasaron el mes de agosto en nuestra ciudad  en el hotel Victoria. Poniéndose en contacto, entre otras personas, con su antiguo alumno don Ramón Corrales, el cual en sus primeros días de estancia les organiza una visita. A la caída de la tarde, (según me explicó con posterioridad) paseando por nuestro conjunto histórico junto con Soledad Becerril y Manolo Puerta llegaron al extinto Convento de San Francisco del que quedaron  gratamente sorprendidos por la belleza de su portada plateresca. Este  les inquirió más detalles sobre la misma, datos que no pudieron ampliarle. Así que, de este modo el anfitrión le dijo que lo pondría en contacto conmigo para ver la posibilidad de satisfacer su curiosidad.  Al día siguiente me personé en el citado establecimiento y, en  distendida y agradable conversación, le satisfice su curiosidad sobre  del patrocinador de esta obra de arte, el Marqués de Tarifa, Corregidor que fue de aquí en tiempos de la Revuelta Comunera y  a la sazón patrono del referido Cenobio. Estos cultos encuentros se prolongaron durante los veintitantos días que restaban de sus vacaciones.

Aún  este goteo de información  continua, pues recientemente el Sr. Trillo Huertas, investigador malagueño, me ha solicitado datos del compatricio  doctor Ortega Durán exilado en Venezuela que alcanzó justa fama por su labor humanitaria y, sobre todo, sanitaria en las zonas rurales de aquella Nación, la cual le reconoció públicamente su encomiable labor al proponerlo como Ministro de Sanidad.  Últimamente, hace escasos días se puso en contacto conmigo don Cayetano Aguayo para solicitarme información sobre el rondeño Manuel Izquierdo Díez, destacado jurisconsulto, Presidente que fue de la Audiencia Territorial de Valladolid en donde terminó sus días, y al que informé que en el Archivo General de la Administración existe profusa documentación del referido.

 

Hasta aquí la primera parte de la entrevista. En la segunda se hablará terminaremos de conocer la trayectoria de este investigador . Agradecemos a nuestra entrevistado, Rafael Aguilera por compartir con nosotros su labor.