«Los archivistas se han dedicado a operaciones meramente técnicas y muchas veces monótonas»: Entrevista con Ignacio Epinayu

Ignacio Manuel Epinayu Pushaina es un archivista colombiano, de origen Wayu que ha trabajado muchos años en temas relacionados con la función social de los archivos, la gestión de la memoria y el trabajo gremial en pro del fortalecimiento y reconocimiento de la función del archivista en la sociedad.

Hoy en Archivoz, contamos con la fortuna de hablar con Ignacio, quien nos contará un poco sobre cómo llegó a enamorarse de los archivos, qué experiencia le ha generado su trabajo, cuáles son sus preocupaciones sobre los archivos y los archivistas y cómo visualiza el futuro de la profesión, de los gremios y en general, de los archivos.

(Archivoz)Ignacio, ¿cómo llegaste a trabajar en los archivos?

(Ignacio Epinayu) Llegué como llega la gran mayoría de archivistas en Colombia, iniciando en labores operativas sin comprensión del cuerpo epistemológico que hay detrás de los procesos técnicos como la organización de archivos, diseño o implementación de instrumentos archivísticos. Eran tiempos en que Colombia iniciaba sus primeros pasos de modernización en archivos, sobre todo en el sector público, tras la creación del Archivo General de la Nación.

(Archivoz) ¿Cuál ha sido tu experiencia frente la función social de los archivos?

(IE) Hablar de la función social de los archivos es hablar de una agenda pendiente en la archivística nacional, quiero decir como una iniciativa de los archivistas y las instituciones archivísticas; hasta ahora, salvo algunas prácticas, el desarrollo de la función archivística se ha limitado de manera muy mecánica (y muchas veces dogmáticas) a labores técnicas de organización, reproducción técnica o conservación de los materiales atendiendo normas establecidas en el ordenamiento jurídico colombiano, muchas veces reglamentadas por el ente rector de la política archivística del país.

Vengo de una cultura (wayuu), donde el conocimiento, la información y la experiencia reafirman permanente esa identidad cultural, y aspiro a que con los archivos podamos usar esa información no solo como la evidencia de la relación Estado-ciudadanía, sino para la reafirmación de la identidad cultural local y regional para construir nación.

(Archivoz) ¿Cuáles crees que son los aciertos y desaciertos del estado colombiano y en general, de la sociedad frente a dicha función?

(IE) Pienso que el Estado colombiano, o más bien quienes ejercen funciones de dirección en los sucesivos gobiernos del Estado, olvidaron el contrato social, es decir olvidaron que los ciudadanos merecen conocer todo lo actuado en las entidades de gobierno (que en algún momento fueron elegidas democráticamente), y esa evidencia de lo actuado nos remite inevitablemente al documento de archivo. Aunque existen normas de transparencia y acceso a la información, esto no garantiza una total transparencia en los asuntos de gobierno por la iniciativa misma del Estado, sino que se requiere una fuerza ciudadana expresada en diferentes actores (entes de control, academia, asociaciones profesionales) que levanten el velo existente sobre la información de servidores públicos o sus actividades en tiempo real, respetando el debido proceso en algunos casos, aunque debemos recordar que el servidor público ejecuta acciones públicas sujetas en cualquier momento al escrutinio público.

En cuanto a los aciertos del Estado, existen mecanismos de participación ciudadana e instrumentos constitucionales que permiten esa interacción, tales como el derecho de petición, las acciones constitucionales, eventos de participación ciudadana y consulta pública, así como los informes de rendición de cuentas. No obstante lo anterior, se requiere de una mayor pedagogía y formación ciudadana en aspectos que permitan mayor control sobre las acciones de gobierno.

(Archivoz) ¿Y los archivistas?

(IE) Los archivistas, por su parte, se han dedicado a operaciones meramente técnicas y muchas veces monótonas, haciendo que la actividad archivística se aleje de su corpus epistemológico, haciendo que sea vea lo archivístico como algo esencialmente técnico; por otro lado, en lo relacionado con la función social, los archivos no han sido explotados en su dimensión social, de manera que (salvo contadas excepciones) los archivos no han funcionado como elementos de fortalecimiento de la identidad local y regional. Hasta tiempos recientes la función social de los archivos se ha limitado a la reconstrucción la memoria histórica del conflicto interno armado, pero dudo que haya sido iniciativa de archivistas en el sentido de mostrar lo que hay en los archivos, sino que ha obedecido a solicitudes hechas en el marco de investigaciones periodísticas, judiciales o de control político.

El archivista debe entender que la actividad archivística es una acción política, pero que además es una acción social y esa acción social se materializa sacando los archivos del archivo para mostrarlo al público, a la ciudadanía, mostrando esa riqueza cultural e informativa que tienen los archivos en muchas regiones del país.

(Archivoz) ¿Qué crees que hace falta en términos generales, para que los archivos realmente cumplan la función social que están destinados a cumplir?

(IE) Que los archivos sean mostrados, que se constituyan en verdaderos centros de información, y que se den las condiciones necesarias para que los ciudadanos vean en los archivos recursos informativos no solo para atender requerimientos de tipo legal y administrativo, sino para conocer la riqueza cultural y estética que muchas veces podemos encontrar en los archivos. Para ello se requiere la ejecución de actividades adicionales a las operaciones técnicas, tomando elementos que están consolidados en actividades de la bibliotecología (servicios de referencia, extensión cultural, promoción y animación a la lectura…). 

(Archivoz) ¿Qué te llevó a ser presidente de la Sociedad Colombiana de Archivistas?, cuéntanos un poco sobre lo que hacen y su importancia.

(IE) Adicional a mi labor profesional, siempre me ha gustado participar en organizaciones sociales, formé parte de organizaciones estudiantiles, después apoyé iniciativas organizativas, participé en la iniciativa de lo que hoy se conoce como Ley de profesionalización del archivista (ley 1409 de 2010) gracias a la invitación del doctor Douglas Lasso.

Posteriormente me vinculé a la Sociedad Colombiana de Archivistas, especialmente en las sucesivas Comisiones de Desarrollo Profesional de la misma. La Sociedad es una organización gremial de carácter profesional que promueve el desarrollo de los archivistas y la archivística en el país, mediante el desarrollo de actividades de representación gremial, interacción con instituciones que relacionadas con la archivística nacional, control social a las actividades de las instituciones archivísticas del orden nacional y territorial.

Como dije al principio, la importancia de las organizaciones sociales radica en la posibilidad de control político sobre los asuntos de gobierno en materia archivística y en general defensa de los intereses de los archivistas en temas de empleabilidad, cumplimiento de la Ley 1409, salarios, etc. Llegué a la Presidencia en una votación llevada a cabo en el seno de la Junta Directiva, y estamos tratando de hacer el mejor esfuerzo para tener una mayor acción que permita una mayor visibilidad en escenarios institucionales y académicos. Vamos bien.

(Archivoz) ¿Cuál crees que, en general, es el problema que más se manifiesta en las entidades gremiales como la Sociedad Colombiana de Archivistas?

(IE) Lo que sucede con la Sociedad Colombiana de Archivistas, es una situación específica de lo que sucede con la Sociedad en general: una crisis de las instituciones, un creciente escepticismo frente a la acción de la Sociedad, dudas sobre formas de gobierno de las Juntas Directivas o simple apatía de los archivistas. No obstante lo anterior, aún seguimos trabajando de manera sostenida para el logro de los propósitos institucionales de la Sociedad.

(Archivoz) ¿Cuál es el rol de los archivistas frente a ésta responsabilidad, cómo se está asumiendo y cómo deberían asumirlo?

(IE) El archivista es ante todo una persona y mucho de lo que somos como profesionales es el resultado de cómo nos formamos en las diferentes escuelas. Se debe fomentar espacios sociales que trasciendan más allá de los elementales grupos de trabajo, formar a los estudiantes en el sentido de generar conciencia de lo social en los procesos de crecimiento personal y profesional. Con lo anterior quiero decir que en muchos casos se forman profesionales para ocupar un cargo o desarrollar una función técnica, dejando de lado aspectos como la actualización, generación de nuevas competencias, fortalecimiento profesional, etc. Hechos que no son posibles de manera individual, sino mediante acciones colectivas.

(Archivoz) ¿Cómo afecta todo esto a la visibilización de la función archivística en la sociedad?

(IE) La poca participación de archivistas en organizaciones gremiales trae como resultado crisis de legitimidad para la defensa de los intereses de los archivistas, pero surge un elemento alentador y es la aparición de asociaciones de archivistas en las regiones, muchas veces con otros intereses que han sido denunciados públicamente por la sociedad. La Sociedad apoya indeclinablemente esas iniciativas cuando tienen propósitos similares a ella, de lo contrario se aparta de iniciativas con propósitos distintos.

(Archivoz) ¿Cuál crees que es la mayor fortaleza y cuál la mayor debilidad de los gremios de archivistas?

(IE) La mayor fortaleza de los gremios es que las necesidades de interactuar con otras instancias en favor de los archivistas, así como la legitimidad que tienen las organizaciones gremiales para el logro de ese propósito. En el caso de la Sociedad, su mayor fortaleza radica en su trayectoria y los logros institucionales que ha tenido (incluyendo la Ley 1409 de 2010) y una posición política para la interlocución con diferentes instancias. Fortaleza adquirida en casi dos décadas de funcionamiento.

La mayor debilidad es el conjunto de percepciones negativas asociadas a la crisis de las instituciones que ya hemos señalado, lo cual se convierte a la vez en un reto por convertir una posibilidad de crecimiento institucional.

 

Agradecemos a nuestro amigo Ignacio por su tiempo y disposición para responder nuestra entrevista, estamos seguros que no será la ultima y que con ella abriremos puertas a un trabajo gremial colaborativo mucho más amplio desde el cual Archivos está dispuesto a trabajar en doble vía para lograr una mayor visibilidad de los gremios de archivistas.

Así mismo, le damos la bienvenida al equipo de Archivoz. Ignacio, en adelante hace parte de nuestro comité editorial y como colaborador nos permitirá aumentar la cantidad y calidad de los contenidos que en este portal compartimos.