“Se ha rescatado nada, una miseria del fondo de Felipe de la Nuez”: Entrevista con la Investigadora Luz Marina Delgado Hernández. (1ª Parte)

En septiembre del año pasado, apareció la noticia en Canarias7 sobre el rescate de un fondo documental que se encontraba en el abandono en Telde. Contactamos con la investigadora Luz Marina Delgado Hernández, que con su esfuerzo y recurso ha rescatado parte de este fondo documental perteneciente a Felipe de la Nuez.

Felipe de la Nuez fue un ilustre abogado de principios del siglo XX que tuvo correspondencia con el diputado de las Cortes, Leopoldo Matos y Massieu así como amistad con Juan León y Castillo. La historiadora Luz Marina Delgado Hernández, ha salvado parte de este legado olvidado por las autoridades y que dan fe de la sociedad de Gran canaria en aquella época.

(Archivoz) Nos sorprendió mucho la noticia de un archivo en tal abandono aquí en España, cuando se supone que la ley protege a los archivos.

(Luz Marina): Sí, se supone que eso no debe pasar, pero pasa. Sí, todo muy bien con la ley, hay penas y todo, pero hasta ahí.  A ese archivo lo titulé: “el archivo maldito De la Nuez” y fue así como lo llevé a la I Congreso de Herencia Cultural y Archivos de Familias, que se celebró en mayo del año pasado en Tenerife. En dicho congreso hay mucha gente que trabaja en archivos públicos y privados que muestra unos documentos preciosos… A mí me dejaron para el final, y llegué con este desastre; se echaron las manos a la cabeza de “¿cómo va a ser posible esto?”. Pues sí, llevo con esto desde el 2015.

 

Entrada de la finca. Cortesía de Luz Marina Delgado Hernández.

 

En el 2014 estaba realizando un trabajo de fin de carrera sobre las ermitas en Canarias hasta 1533, incluida la ermita de San Antonio en Telde que es donde está la finca. Fui a ver esta ermita que por su estructura arquitectónica podía ser del siglo XVI, XVII o XVIII. La estaban restaurando por el Ayuntamiento a petición de los vecinos; fui y vi que había una finca al lado y me metí por ahí.  Veo que hay trabajadores que estaban echando los escombros dentro de la finca. Esa finca estaba abandonada desde 1994, que se convirtió en propiedad del Ayuntamiento.

 

El estado de la finca por dentro. Cortesía de Luz Marina Delgado Hernández.

Me intenté documentar, y digo “intenté” porque el Ayuntamiento no tenía nada que darme sino un papel de una página del catálogo de bienes inmuebles. A partir de ahí empecé a investigar sobre la ermita, presenté mi trabajo de fin de carrera y realicé un máster de Gestión del Patrimonio y como trabajo fin de máster quise poner en valor esa finca. Me moví muchísimo, tuve que trabajar con un arquitecto para que me ayudara a la historia de la piedra y, sobre todo, a medir la finca (hablamos de 1200 metros de sólo la estructura). Y entonces en un cuarto muy pequeño, de aprox. 4 m² (que era el cuarto de las mieles según supe después) estaba lleno de documentos en el suelo, la mitad fue prendida fuego. Se habían cogidos los papeles como alimentador para una hoguera por parte de algunos que, a lo largo de estos años, entraron varias veces a reunirse ahí. La mayor parte del papel está quemado o destruido y no se puede hacer nada. Al provocar ese incendio prendieron fuego a una estructura de madera que era parte de la biblioteca, donde estaba el despacho del dueño de la casa de aquel entonces. Entonces la estructura cayó; se vino abajo con todo y libros. Estamos hablando de tres habitaciones que eran una biblioteca enorme con miles de ejemplares entre libros, cuadernos, documentos, archivos, etc. Porque, según seguí buscando, el dueño resulto ser un abogado prestigioso de principios de siglo XX, Don Felipe de la Nuez.

 

(Archivoz) ¿Entonces cuando tú entraste no tenías conocimiento de quien era la persona que había vivido ahí?

(Luz Marina) No, eso fue después. Lo primero que hice fue mirar los documentos a mano. Vi que eran muchos pleitos, demandas, y tal. Fui con el cronista y me dijo que ahí vivía Felipe de la Nuez; finca que después heredó su hermano y al final, una señora lo dio en dación. Después subí al Ayuntamiento y un desastre porque no tenían el expediente físicamente; menos mal que estaba digitalmente y lo pude consultar. Descubrí que era de Felipe de la Nuez, y su última heredera la entregó en dación, evidentemente a cambio del uso de suelo para construir al lado, que era suelo rústico. Pero nada que no pueda hacer un ayuntamiento con ciertas necesidades (risas). Y claro, el Ayuntamiento recoge la finca sin documentos que señalen lo que hay adentro.

(Archivoz) ¿O sea que no hubo una valoración de lo que había dentro cuando el Ayuntamiento adquirió la finca?

(Luz Marina)Ni inventario, yo estoy todavía detrás de ese inventario, a ver si es posible que exista pero que no haya podido acceder a él. Con tranquilidad, porque la administración se lo toma con mucha calma.

(Archivoz) Sé que habías propuesto un proyecto para rescatar ese archivo, y al final no pasó nada…

(Luz Marina) No, no pasó nada, sigue igual. Yo solicité que se extrajera. El ayuntamiento después de mucha discusión, de mucho pedir y de hablar yo personalmente con el Gobierno de Canarias, es decir, con el director general de Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, quien me atendió en su despacho y me escuchó muy amablemente; le comenté sobre este problema dado que ni siquiera se habían sacado los documentos de la finca en abandono. Me prometió ir a ver la finca conmigo y cuando puso fecha, tres días antes el Ayuntamiento sacó los documentos de la finca.

Confié en que habían sacado los documentos que estaban en cajas de cartón enormes. Eran cajas que encontraron por ahí y metieron dentro todo a palazos. Y digo a palazos, porque si había algún animalillo muerto, también lo metieron en la caja. Llega toda esa documentación arriba; eran 19 cajas.

Cajas apiladas en el archivo municipal. Cortesía de Luz Marina Delgado Hernández.

(Archivoz) ¿Te pusiste los debidos guantes y mascarilla?

(Luz Marina) Sí claro. Aun así, estoy hablando de mis propios medios porque yo no estoy becada, ni cobro por esto. Me compré mis guantes de látex y mascarillas; tendría que vestirme de la NASA si quería no infectarme de algo, pero no podía. Cuando me quitaba la mascarilla, la nariz era negra.

(Archivoz) ¿Cómo cuánto consideras que se perdió de documentación, más de la mitad?, ¿Qué tipo de documentación te encontraste?

(Luz Marina) Más de la mitad, mucho más de la mitad. Se ha rescatado nada, una miseria del fondo de Felipe de la Nuez. Pero por lo menos algo se ha rescatado. Mas o menos unos 1400 expedientes, algunos de ellos documentos largos: querellas, juicios, incluso las entrevistas que se realizaban a los acusados.

Porque pese a que la especialidad de Felipe de la Nuez eran las disputas de agua, también trataba otros temas como las disputas con los lindes de terrenos. Además, no sólo había documentación de Telde, también de Gáldar, San Mateo, Las Palmas. Hay una discusión interesante sobre las aguas con los vecinos de Vegueta, que eran de la élite, y que estamos hablando de los Ruiz de Vergara, los Bravo de Laguna, los Del Castillo… Todos mencionados en esos documentos porque hubo un problema con el abastecimiento y reparto de las aguas y heredades.

Los documentos más interesantes son: la correspondencia que mantiene con Leopoldo Matos y Massieu y con el Director General de Prisiones en Madrid, además de pequeñas notas profesionales de otros abogados de Las Palmas y Telde, como José Mesa y López, Rafael García, y otros procuradores.

Hay también temas de asfalto de carreteras que unía Las Palmas con Tamaraceite. Hay documentos firmados por Agustín millares Cuba; documentos de propiedad, actas de nacimiento, de defunción. Además, Felipe de la Nuez era representante de un banco inglés que le escribía mucho para resolver asuntos aquí en la isla y de los que también hay archivos.

Era un hombre muy polifacético, hablaba tres idiomas por lo que hay papeles en inglés y francés y alguno en alemán. Además, fue decano del Colegio de Abogados y creó la Escuela de Comercio Mercantil y fue el primer presidente y catedrático de economía de esa institución. Creó un sindicato agrícola en defensa del plátano como fruto nacional y no exótico para evitar pagar tantos aranceles y que los agricultores pudieran exportar. Y esos documentos están en el fondo: la creación de uno de los sindicatos agrícolas exportadores de plátanos.

Hay cosas interesantes además de las epístolas que mantiene, como albaranes de empresas que ya no existen de 1910 a 1920. Otras que sí existen y que fueron un mito como los hermanos Rodríguez en Telde; entonces esas empresas ya están justificadas en estos documentos.

También hay documentación de los servicios que contrataba como miembro del Partido liberal, el servicio de abastecimiento de agua para la ciudad de Las Palmas, el alcantarillado, el gas para surtir a las personas. ¿Qué se puede dibujar la sociedad del momento con los documentos de este fondo? Sí, por supuesto.

 

Hasta aquí la primera parte de la entrevista. En la segunda se hablará del proceso de rescate y la pasividad de la administración. Agradecemos a nuestra entrevistada, Luz Marina Delgado por compartir con nosotros su labor.