archiveros

«En los comienzos del Archivo resultó fundamental el apoyo que nos brindaron tanto la Institución como el conjunto de los archivos parlamentarios de España»: Entrevista a Paloma Vaquero

Paloma Vaquero es la Jefa de la Sección de Archivo de las Cortes de Castilla y León y Presidenta del Grupo Español de Archivos y Archivos Parlamentarios y de Partidos Políticos del Consejo Internacional de Archivos (SPP/ICA), de su mano vamos a conocer, un poco mejor, la labor desarrollada en un archivo parlamentario.

[ARCHIVOZ] Desde hace más de 10 años desempeñas tu labor como archivera al frente del Archivo de las Cortes de Castilla y León en Valladolid. Acércanos, un poco, al mundo de los archivos parlamentarios.

(PV) Desde que finalicé los estudios superiores, estuve desarrollando mi labor profesional en el Archivo Central de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León; en 2006 di un paso más y aprobé las oposiciones de Ayudante de Archivos en esa misma administración. Ese mismo año se convocaron tres plazas de archivero para las Cortes de Castilla y león y me pareció que llevar a cabo la puesta en funcionamiento del archivo parlamentario de nuestra Comunidad podía ser una excelente oportunidad profesional. Obtuve una de las plazas también por oposición y me incorporé al Archivo de las Cortes de Castilla y León en 2007.
Así pues, aunque las Cortes de Castilla y León se constituyeron en 1983, el Archivo de esta institución tuvo que esperar casi 25 años para comenzar su funcionamiento, con la incorporación de los tres archiveros.
Nuestros primeros pasos no fueron fáciles; en los inicios resultó fundamental el apoyo que nos brindaron tanto la Institución como el conjunto de los archivos parlamentarios de España, que poseen un grupo propio dentro del Consejo Internacional de Archivos (y, más concretamente, en el grupo español de archivos parlamentarios) que funciona a pleno rendimiento desde hace ya más de veinte años.

[ARCHIVOZ] ¿Cuáles son los principales usuarios a los que atendéis?

(PV) Nuestro trabajo se orienta principalmente hacia los usuarios internos de la propia Institución. El archivo custodia tres fondos documentales: Cortes de Castilla y León, Junta Electoral de Castilla y León y Fundación Villalar – Castilla y León. Desde los servicios de la Cámara nos solicitan documentación, que se utiliza a modo de antecedentes de trabajo: es el caso de los Servicios Jurídicos o de Gestión Administrativa o Parlamentaria, por ejemplo. Asimismo, desde el Gabinete de Presidencia se suelen realizar peticiones relativas al fondo fotográfico y audiovisual que también conservamos, bien para actos que vayan a llevarse a cabo o para la organización de alguna exposición conmemorativa.

También atendemos a usuarios externos, que suelen ser investigadores que realizan algún tipo de trabajo concreto o tesis doctoral, en general en relación con la actividad parlamentaria desarrollada en nuestra Comunidad o con la función de representación de la Institución.

[ARCHIVOZ] En esto años al frente, con qué retos y dificultades te has encontrado?

(PV) En cuanto a dificultades, uno de los problemas habituales de los archivos es el de la visibilidad. En nuestro caso, existen dos factores que lo provocan: en primer lugar, el Archivo es el departamento de las Cortes de Castilla y León que más tiempo tardó en ponerse en funcionamiento, debido a que no se entendía bien la importancia de nuestra labor ni su necesidad dentro de la organización. Esto conlleva al segundo factor, que se resumiría en la reticencia de algunos de los departamentos a la hora de desprenderse de su documentación y transferirla al Archivo.
Sin embargo, a lo largo de estos años y gracias al trabajo que siempre hemos desarrollado los que trabajamos en el Archivo, se ha conseguido describir gran parte de los fondos documentales y se ha facilitado en gran medida la difusión del patrimonio documental. Asimismo, creo que hemos logrado poner en valor tanto la importancia de nuestro trabajo en la propia institución como la posición del Archivo dentro de ella.
Otro esfuerzo considerable realizado ha sido la formulación y aprobación de nuestro Reglamento de Archivo; hubo que esperar a 2016 para conseguir su publicación y no ha sido hasta el año en curso cuando se han aprobado los primeros calendarios de conservación y acceso.
Como reto principal en la actualidad, que me atrevo a extender al resto de los archivos y sus instituciones, cabe destacar que nos estamos enfrentando a la implementación de la gestión electrónica. Desde las Cortes de Castilla y León ya hemos dado algunos pasos para acometerla, si bien será un camino largo y difícil ya que los Parlamentos son instituciones muy reacias a modificar su sistema tradicional de trabajo; sin embargo, tenemos la ventaja de que somos instituciones pequeñas, para las que afrontar este reto debería de ser un factor favorable.

[ARCHIVOZ] Además de tu labor en el Archivo de las Cortes eres presidenta del Grupo Español de Archivos y Archivos Parlamentarios y de Partidos Políticos del Consejo Internacional de Archivos (SPP/ICA). Cuál es la misión del Grupo y quién lo conforma?

(PV) El Grupo está formado por todos los archivos parlamentarios de las Comunidades Autónomas junto con las Cortes Generales (Congreso y Senado). Nuestro principal objetivo es alcanzar una óptima colaboración y coordinación entre los diferentes Parlamentos, con el fin de homologar los trabajos para su mejor aprovechamiento.

Con periodicidad anual se organiza un encuentro en la sede de uno de los Parlamentos que forman parte del Grupo. En estas reuniones se debaten temas de interés relacionados con el tratamiento de los documentos parlamentarios; las conclusiones alcanzadas sirven para establecer la normalización de los procesos de clasificación, descripción y valoración de las series documentales.

Tenemos gran interés en difundir todos estos trabajos colaborativos, que son accesibles a través de nuestro blog:  http://archivosparlamentarios.blogspot.com/

[ARCHIVOZ] Comprometida con tu trabajo y con tu profesión, defensora de los profesionales de los archivos has tenido la oportunidad de colaborar con La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). ¿Cuál es tu visión sobre ello?

(PV) Formé parte como vocal profesional en la Comisión de Artes y Humanidades para la evaluación de los títulos de Máster al Espacio Europeo de Educación Superior, que posteriormente implantarían las Universidades Españolas. En concreto, mi labor consistía en estudiar la adecuación de contenidos, competencias y objetivos que nos presentaban en los títulos de orientación profesional. Porque si bien los títulos de Grado sirven para adquirir las competencias básicas, es en los títulos de Máster donde los estudios se perfilan como una especialización y más aún en los de orientación profesional.
En relación con la profesión de archivero, pude comprobar que, aunque muchos de los títulos se ofertaban con esa orientación, el problema es que carecían de contenidos para conseguir dicho perfil. Además, se observaba que las Universidades, en general, no ofertaban títulos de Máster que cualificaran para la profesión de archivero.

Muchísimas gracias Paloma, un placer haberte podido conocer un poco mejor .

Autor Foto de Portada: Carlos Espeso. Archivo de las Cortes de Castilla y León

Ejercicio del secreto profesional en periodistas, bibliotecarios y archivistas

Introducción

Es obvio que en la actualidad los principios y valores de las profesiones ligadas a la información evolucionan constantemente y deben adecuarse a los cambios que imponen las tecnologías de la información y comunicación (TIC), especialmente en relación con el secreto profesional. En efecto, las TIC trajeron consigo el manejo intensivo de datos (personales, públicos y administrativos) y son múltiples las profesiones u oficios que tienen la obligación de guardar secreto profesional; de tal forma, que no solo los sacerdotes, abogados, médicos y periodistas tienen este privilegio, sino que se ha ampliado a otras profesiones justamente ante la irrupción de las TIC en las diferentes esferas de la actividad humana. El secreto profesional es un deber y derecho que tienen los profesionales de mantener la confidencialidad de la información que han recibido de sus usuarios o fuentes y por esta razón es necesario reflexionar acerca del secreto profesional.

Ejercicio del secreto profesional
Periodistas

De las profesiones elegidas, quizás la más desarrollada en términos de secreto profesional es la del periodismo. El profesional está facultado para negarse a revelar la identidad de sus fuentes de información y a entregar material informativo que pueda conducir a la revelación de las mismas y que puede valer ante la empresa para la que trabaja, ante las autoridades administrativas y judiciales. En muchas profesiones u oficios se coincide en no revelar la “fuente” de información y esa es la diferencia principal del periodista con los otros secretos profesionales; estas profesiones u oficios consideran que la información recibida en confidencial no es divulgable (lo que le da la categoría de “secreto”); en cambio, el periodista recibe la información y la ofrece públicamente; aunque la relación con las fuentes y el material informativo deben responder a un principio periodístico que exige corroborar y contrastar la información, así como, confirmar la veracidad e interés público general de la misma.

Bibliotecarios

No es extraño que a los bibliotecarios se les demande la divulgación de información utilizada por el usuario que proviene de solicitudes de los padres, colegas, profesores, investigadores e inclusive organizaciones gubernamentales ante el deseo de conocer el consumo de información de hijos, trabajos de investigación de colegas; por estas razones, tiene prevalencia el secreto profesional, porque evita que se indague sobre temas o cuestiones de interés y posibilita leer y ver la información sin temer el juicio, la vigilancia, castigo, o el ostracismo; ahora las redes sociales es un nuevo desafío por la continua vulneración de la confidencialidad y la vigilancia global.

Muchas de las actividades que realizan los ciudadanos y profesionales con respecto a la información no podrían llevarse a cabo sin el desarrollo de la doctrina y principios que la libertad intelectual (intellectual freedom) como principio fundamental. La libertad intelectual permite el acceso equitativamente a todo tipo de información, sin ningún tipo de censura o prohibición, permite reflejar diferentes tipos de opiniones y prevalecer la libertad de expresión e información que debe conjugarse con el respeto a la intimidad; una dualidad particular necesaria en la práctica de la libertad intelectual

La libertad intelectual permite el acceso a la información, la confidencialidad y la privacidad. El acceso significa simplemente la ruptura de las barreras de información y una posibilidad de obtener una amplia diversidad de opiniones y de oportunidades; impide y se opone directamente al control, manipulación o censura de la información. Existe una dicotomía exige libertad para el uso de la información y confidencialidad de los datos personales y sensibles.

Archivistas

Los archivistas no tienen una doctrina muy desarrollada sobre el secreto profesional pero basan o delinean sus principios en la legislación relativa a los archivos, el acceso a la información o la protección de datos personales y los conjuga con la ética profesional existente. Las actividades de los archivistas se centran primordialmente en el resguardo de la documentación pública o gubernamental.

La Associació-d’Arxivers-de-Catalunya menciona como deber del archivista “no divulgar ni utilizar nunca de forma ilícita, en beneficio propio o de terceros, o de forma que pueda perjudicar una persona física o jurídica, la información custodiada o recogida en el curso de su actividad” (Art. 4.6); expresa un comportamiento ético, sobre la información que maneja o custodia debido al valor de los datos que maneja y las implicancia que podría generar la divulgación; por eso, el archivista debe tener la obligación de ejercer el secreto profesional sobre la información que las administraciones han confiado a él.

El archivista deberá empeñarse para facilitar, en la forma más amplia, el acceso a los archivos para todo aquello que se relacione con el interés público; pero deberá ceñirse estrictamente a cualquier disposición que limite o restrinja su uso y resguarde datos sensibles. Dentro de los límites de su presupuesto y de acuerdo con las circunstancias, deberá trabajar sin descanso por la mayor difusión y publicidad, haciendo que los documentos bajo su custodia sean fácilmente conocidos por todos aquellos a quienes pueda interesar, ya sea mediante publicaciones o a través de consultas personales.

Conclusiones

El secreto profesional es un deber, derecho y obligación, así como una condición que se ejerce desde la práctica en las profesiones; es un privilegio otorgado por la sociedad e identifica a los sujetos en los que recae el secreto profesional, en este caso, periodistas, bibliotecarios y archivistas, siendo una condición indispensable el ejercicio profesional activo. La confidencialidad del secreto de los datos personales y los datos sensibles es un principio en los bibliotecarios y los archivistas; mientras que los periodistas pueden vulnerar la confidencialidad de los datos personales si existe un interés público o hay un hecho noticioso.

 

Extracto de: Estrada-Cuzcano, A., & Alfaro-Mendives, K. (2017). Análisis comparativo del secreto profesional desde la perspectiva del ejercicio de las disciplinas informativas: periodistas, bibliotecarios y archivistas. Revista española de Documentación Científica, 40(2), e176. doi: http://dx.doi.org/10.3989/redc.2017.2.1406

Hoy se celebra en Cuba el Día del Archivero

Hoy día 3 de noviembre se celebra en Cuba el Día del Archivero. La fecha ha sido seleccionada en conmemoración al nombramiento como director del Archivo Nacional en 1922, a Joaquín LLaverías Martínez. Con este spot del 2005 que compartimos, acercamos brevemente el Archivo Nacional de la República de Cuba, con una historia de gran interés, que surgió en 1840 bajo la denominación de Archivo de la Real Hacienda de la Isla de Cuba y con la función principal de preservar la Memoria Histórica de la Nación Cubana. Sus fondos son de gran valor, atesorando las gacetas oficiales de Madrid y de La Habana, además de El Diario de Sesiones de Cortes Españolas y registros útiles para la población cubana. Su empeño en abrir sus puertas a extranjeros es admirable y desde el 2006, trabajan en el Programa Nacional para la Preservación de la Memoria Histórica para la conservación del patrimonio cultural de la isla.

«Con su labor, callada pero precisa, los archiveros también contribuyen a difundir y conservar la cultura cubana» (www.cubasi.cu) ¡Feliz día del Archivero!