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“Todos los registros de autoridad tendrán que vincularse a wikidata o terminarán siendo irrelevantes”: entrevista a Tomás Saorín, profesor en la Universidad de Murcia

Archivoz asistió al Wikidata Glam Workshop con motivo del 6º aniversario del proyecto Wikidata de la fundación Wikimedia, celebrado el pasado 25 de octubre en el Archivo general de la Región de Murcia. Unas jornadas enfocadas a los y las profesionales de la información, de los archivos y las bibliotecas. Para entender cómo puede ayudar esta herramienta colaborativa a los profesionales de los archivos contamos con Tomás Saorin, coordinador de las jornadas.

(Archivoz)- Tomás, ante todo gracias por atendernos, ¿En qué se diferencia Wikidata de Wikipedia?

(Tomás Saorin)- Es muy sencillo. Wikipedia es algo con mucha tradición en su formato: artículos de enciclopedia. Para cada asunto notable hay un artículo que es diferente en cada idioma. Un artículo en alemán puede ser muy bueno, y el mismo artículo en portugués estar muy incompleto, porque están hechos por comunidades de editores diferentes. Los artículos entre sí no están sincronizados, tienen un ciclo de vida propio. Wikidata es, por el contrario, una base de datos estructurada (un grafo de conocimiento) donde se almacenan en un único sitio los datos factuales que deberían ser iguales para un mismo contenido: la fecha de fallecimiento de una persona, las coordenadas de una ciudad, etc. Para cada concepto, objeto o hecho Wikidata almacena sus datos factuales, que luego podrán ser reutilizados en cualquier Wikipedia, porque son independientes del idioma.

(Archivoz)- ¿Y qué utilidad tienen estos datos, si lo que los usuarios leen son los artículos de Wikipedia?

(TS) Tienen mucho valor. Cuando buscamos en Google a menudo localizamos documentos, de cuya lectura obtenemos información o respuestas. Pero cuando queremos respuestas concretas del tipo ¿Cuál es la temperatura de ebullición del agua? sabemos que hay respuestas concretas, y no un conjunto de páginas en las que podemos leer la respuesta. Muchos de esos datos se están volcando de manera colaborativa y abierta en la plataforma Wikidata, de forma que numerosas aplicaciones podrán interactuar con ella para enriquecerse de significados y datos precisos. Las grandes empresas están creando sus grafos, pero son cerrados. Este es un grafo de alcance universal y con un formato y diseño abierto. Y además de abierto, semántico, es decir, que puede ser entendido por máquinas y puede servir para almacenar y compartir muchos tipos de conjuntos de datos que ahora están encerrados en silos: podríamos tener toda la catalogación de las obras de Mozart, o la lista de todos los bienes declarados de interés cultural en una zona, o el lugar donde han estudiado los diputados de una legislatura, y además combinarlo todo.

(Archivoz)- ¿Pero de verdad Wikidata es relevante para los archivos, o solo para el ámbito de la comunicación relacionada con las industrias culturales (medios, bibliotecas, patrimonio)?

(TS)- Los archivos poseen un acervo de documentos y fondos relevantes para la historia social y cultural de sus comunidades, y su acceso es laborioso. Una de las formas de acceso son las autoridades personales, de familia y de organizaciones, y para estas tres entidades, Wikidata permite enriquecimiento de datos que los sistemas de archivos por sí solos no pueden alcanzar. Además, integrarse en las redes de datos enlazados abiertos permite descubrir contenidos partiendo desde una fuente en el campo patrimonial (museo) y que terminemos en una fuente de información de archivos: supone pasar de un nicho especializado a estar presentes en cualquier otro ámbito de información que explote la web semántica. Se multiplican las posibilidades de descubrimiento. Los registros de autoridad convencionales de bibliotecas y archivos poseen información de valor que puede elevar la calidad de los registros de Wikidata, y a la inversa, en Wikidata hay numerosos aspectos de valor que mejoran la calidad de los registros de autoridad. Hay un beneficio espectacular, visible cuando se alcance cierta masa crítica en contenidos y cierto éxito de algunos proyectos demostrativos de consumo e interconexión de datos. Más pronto que tarde todos los registros de autoridad tendrán que vincularse a Wikidata o terminarán siendo irrelevantes.

(Archivoz)- ¿Todos esos datos no están ya disponibles en la web?

(TS)- En la web hay un caos accesible, podemos encontrar algo de casi todo, pero no siempre en un formato que nos permita usarlo en aplicaciones. La búsqueda en la web obtiene documentos, textos, discurso. La búsqueda en Wikidata nos da resultados, tablas, conjuntos de datos estructurados. Y no es un recurso ajeno, podemos enriquecer y editar sus datos, ampliar la cobertura y obtener beneficio de la vinculación entre datos de contextos diferentes. Nuestro registro de autoridad puede contener un elemento sobre los músicos Albéniz o Granados y su fecha de fallecimiento, pero al conectarse con Wikidata también podemos saber la causa de su muerte, de modo que nuestros sistemas de información permitan descubrir información a partir de elementos no previstos: documentos de personas que hayan fallecido en un accidente naval.

(Archivoz)- Como profesor de la facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia, ¿Cómo ves el futuro de los profesionales de los archivos?

(TS)- Pues los requisitos de formación son cada vez  más exigentes, pero veo una importante diferencia entre quienes ya forman parte de la profesión, y por lo tanto pueden acceder a acciones de formación continuada dentro de su contexto, y quienes están fuera buscando acceder al mercado de trabajo. Hay dos perfiles, el gestor de documentos, que cada vez necesita una mayor comprensión de los elementos tecnológicos del ciclo de vida de los documentos, seguridad, interoperabilidad, etc. y aquellos centrados en los fondos históricos. Estos últimos tienen que integrar sus colecciones en la web semántica; los portales de memoria han de mejorar mucho para tener cierta relevancia – o, digamos, oportunidad de atención, en la web y generarse servicios más creativos que combinen información propia con externa. El trabajo de descripción tiene que generar más valor, conectando fondos propios con externos, evitando el efecto silo. Y eso requiere que el archivero que lidere proyectos de difusión digital, portales de memoria, tiene que conocer cómo publicar con calidad en la web de datos, cómo publicar conjuntos de datos. Y eso requiere combinar destrezas de áreas de publicación digital que en muchos proyectos digitales de archivos y patrimonio no terminan de plasmarse en toda su potencia. Edición digital, publicación web, aplicación de ontologías, discovery, …
El perfil de gestor de documentos puede llegar a ocupar posiciones estratégicas en la gestión de información de las organizaciones, con participación en la mejora de procesos y flujos de trabajo. La línea de formación de la ESAGED define un área profesional muy relevante, con un perfil de analista que aporta mucho valor a las organizaciones.

Un taller en el que se pudo comprobar las inquietudes de los profesionales de la información, bibliotecarios y archiveros de la Región de Murcia vinculados al patrimonio cultural y los datos abiertos en las sucesivas intervenciones de los asistentes y las repuestas que obtuvieron de los organizadores del Wikidata Glam Worshop.

“Es necesario investigar los nuevos problemas que se presentan en el campo de la archivística”: Entrevista a Anna Szlejcher

Tuvimos la fortuna de hablar con una persona con una gran trayectoria a nivel profesional y que, como todos nosotros, tiene un gran amor por los archivos y lo veremos en las siguientes líneas. Anna Szlejcher, es una gran archivera de Argentina que ha dedicado muchos años a la investigación y la formación de nuevas generaciones de Archiveros. Nos brindó la oportunidad de hablar sobre la investigación y su importancia para los archivistas, las deudas epistemológicas de la archivística y algunas refleixiones sobre la formación actual de archiveros en América Latina y el rol que debemos asumir frente a los retos tecnológicos. Una entrevista, sin duda, muy nutrida y que nos permite reflexionar sobre diversos temas que, al final de cuentas, nos deben preocupar y llevar a acciones concretas.

(Archivoz) Anna, cuéntanos por favor cómo llegaste al mundo de los archivos y qué es lo que más te ha enamorado de esta profesión?

(Anna Szlejcher): Mi aproximación al mundo de los archivos fue fortuito. Al egresar como Maestra Normal Nacional en la ciudad de Córdoba, Argentina, en diciembre de 1964 decidí ser independiente económicamente y entré a trabajar en el Archivo de Historias Clínicas del Hospital Privado. En febrero del año siguiente, el director del Hospital me sugirió que me inscribiera en la Escuela de Archivología(en ese momento denominada Escuela de Archiveros) donde tuve una entrevista con la profesora Lic. María Elsa Fajardo. Esta fue la persona que despertó mi amor por los archivos y la docencia. Ya recibida de Archivera, en 1967 el Director de la Escuela de Archivología, Aurelio Tanodi, me ofreció el cargo de Secretaria de la misma y tres años después inicié la carrera docente con el dictado de dos asignaturas: Gestión de Documentosy Archivos Administrativos e Históricos, tarea que desempeñé por 46 años y que simultáneamente como Profesora del Centro Interamericano de Desarrollo de Archivos que funcionaba con auspicios de la Organización de los Estados Americanos. Cada uno de esos años fueron afirmando mi interés por preservar la memoria de los países a través del cuidado y conservación de su patrimonio documental.

(Archivoz) ¿Cuál es principal reto actual de la investigación en Archivística?

(A.S): Es necesario investigar los nuevos problemas que se presentan en el campo de la Archivísticadado el cambiante contexto político, económico, tecnológico, ideológico, social y a las relaciones que mantiene con otros campos del conocimiento.

Además considero, con muchos colegas, que la Archivística tiene una deuda epistemológicapara fundamentar su propia identidad y consolidar su cuerpo teórico y, también insistir en la necesidad de lograr de las autoridades políticas un mayor interés por la preservación de la gestión y conservación del patrimonio documental.

Asimismo, con el desarrollo de la investigación se está contribuyendo a su consolidación como disciplina científica y al mismo tiempo, se tendrá la posibilidad de orientar la actividad práctica de los profesionales, su formación, lo que en última instancia permitirá ofrecer un mejor servicio a la sociedad, donde las necesidades de información crecenno sólo en número sino en importancia para el desarrollo de las sociedades actuales.

(Archivoz) ¿Cómo crees que será el futuro de la investigación en Archivística; crees que hay un buen relevo generacional?

(A.S): Considero que cada día se logran más y mejores investigaciones en el campo específico de la Archivística. Por ejemplo, en Brasil, con 16 centros de formación archivística y la política de favorecer el posgrado del elenco docente, como así también la existencia de una maestría específica en el campo profesional de la Archivística y de muchas otras relacionadas estrechamente con nuestra área de conocimiento. Como así también la publicación de revistas científicas vinculadas al tema.

En la Argentina se avanza de manera más lenta a causa del reducido número de centros de especialización y de la falta de formación de posgrado. Nuestros profesionales deben profundizar su saber en tareas de investigación y participar en eventos archivísticos de manera activa, con la presentación de ponencias y los resultados de sus trabajos.

Una publicación específica en nuestra ciudad, que es digna de mencionar, es el Anuario Escuela de Archivologíaeditado por la Escuela de Archivologíade la Universidad Nacional de Córdoba; que además de su sección de Artículos escritos por investigadores formados, favorece en sus otras secciones el recambio generacional dando participación a los jóvenes profesionales.

(Archivoz) ¿Qué crees que hace falta en la formación profesional para que exista una mayor inclinación por la investigación?

(A.S): Es necesario insistir que no basta ser meros transmisores de conocimientosobtenidos a través de la bibliografía y por lo mismo, se debe aprender a investigar. Por lo tanto, es misión de los centros de formación profesional el dictado de cursos que apunten en los sentidos mencionados.

Precisamente el primer escalón en el trabajo de investigación de los alumnos es la elaboración de su tesina de grado. Es claro que sin experiencias previas de investigación es muy engorroso resolver las dificultades que implica ese desafío.

(Archivoz) Cuéntanos por favor un poco sobre Argentina y los archivos, cómo crees que es el panorama de tu país y qué crees que hace falta?

(A.S): En nuestro país es todo un desafío enfrentar las implicancias de las tecnologías modernas en el propio rol del archivista, sus relaciones con la preservación de la memoria y, consecuentemente, con las demandas de los ciudadanos al acceso a la información.

Temas éstos que importa considerar dada la sistemática destrucción, alteración y abandono que el patrimonio histórico y cultural de Córdoba y de otros espacios han sufrido a través de los años, merced a una combinación de codicia, desidia e ignorancia.

En la Argentina, el problema básico lo constituye la carencia de una Ley de Archivosque establezca las normas generales para la organización, funcionamiento y administración del Sistema Nacional de Archivos.

Esta normativa archivística debería ser completada, a corto plazo, con la Reglamentación respectiva referida a la situación de los funcionarios, su preparación, acceso a los puestos y desempeño de los mismos, de manera que todas las operaciones que les competen (reunir, conservar, describir y administrar la documentación y su consulta), queden especificadas de forma concreta.

Una vez sancionada la ley nacional, las normas del Sistema serían por cierto sólo para todos los archivos nacionales; caso contrario se estaría violando el régimen federal establecido en la Constitución.  Esta cuestión se puede resolver por medio de convenios de adhesión de las provincias al Sistema Nacional de Archivos y, aún, con modificaciones de acuerdo a su propia realidad local.

Es pertinente señalar que el estímulo para aquellos logros proviene de algunas provincias argentinas que lograron, en los últimos treinta años, una moderna legislación, adelantándose así a la Nación.

Es indispensable proponer, en nuestro país, una agenda pública que permita analizar ese contexto y lograr, con la participación de todos, las formas más eficientes para encarar los desafíos que ofrece la gestión electrónica.  O sea, la formulación de una política pública que permita definir un rumbo de desarrollo para los archivos y la legislación indispensable para implementar una política nacional, la que debería insistir en temas como son la transparencia, el acceso a la información, la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción.

(Archivoz) Respecto a otros países de la región, cual es tu reflexión sobre los Archivos de América Latina?

(A.S): Si bien los países latinoamericanos han alcanzado un desarrollo desigual en muchos campos, siguen teniendo, quizás como ninguna otra región del mundo, muchos elementos y problemas en común y están enfrentados a los mismos desafíos y retos, a los que los Archivos no pueden escapar.

Los archivos latinoamericanos encaran, hoy más que nunca, grandes problemas, aparte de las tradicionales dificultades ocasionadas por presupuestos reducidos, inestabilidad política, etc. Asimismo, otras preocupaciones son los vertiginosos cambios tecnológicos que nos obligan a revisar programas y metas, a capacitarnos para poder entender este nuevo mundo si queremos que los archivos sirvan adecuadamente a una sociedad en plena era del conocimiento, sin olvidar nuestra misión de conservar para futuras generaciones la memoria colectiva, el patrimonio que resguardan los archivos bajo nuestra responsabilidad. Pero para proteger la riqueza documental custodiada en los mismos no es posible el esfuerzo aislado de un país, sino que será el resultado de la cooperación entre todos los países de Latinoamérica y del mundo.

En general en Latinoamérica la formación profesional y técnica del personal que se desempeña en los archivos y su capacitación y perfeccionamiento es muy insuficiente. La principal deficiencia se debe a la ausencia o escasez de centros de enseñanza archivística sistemática. En la actualidad los archivistas deben estar en constante aprendizaje de nuevas áreas del conocimiento. Asimismo, el número de profesionales archivistas es escaso.

(Archivoz) El Documento Digital es un reto para los archivistas y para la memoria de la humanidad, cómo crees tú que debemos asumir este reto los archivistas?

(A.S): La preservación, en esta era digital, se relaciona específicamente, en nuestro caso, con los documentos de archivo en sistemas electrónicos. Estos documentos digitales enfrentan el reto de superar los inconvenientes de la vulnerabilidad y obsolescencia de los soportes y de los programas informáticos y, también, de la pérdida de datos.

Al respecto, nos parece oportuno citar a Bruno Delmas quien, en el año 2007, destacó que en el curso de la historia de la humanidad los cambios de soporte de los documentos promovieron alteraciones en la sociedad y que la producción de los documentos en codificación binaria ocasionó una triple ruptura que están intrínsecamente conectadas: cambio de la escritura, de sus soportes y de la conservación de la escritura digital; cambio del uso social de la escritura; cambio de los Estados y de sus papeles.

Tenemos el enorme desafío de incorporarnos a la nueva cultura digital, que no es sólo una revolución tecnológica, sino la creación de un nuevo mundo.

Terry Cook expresó que los archivos como concepto, como práctica, como institución y como profesión pueden ser transformados para fortalecerse en nuestra era digital, especialmente donde los ciudadanos tienen una nueva acción y una nueva voz.

Finalmente, asistimos al reconocimiento, por parte de la ciudadanía en general, de la necesidad de abordar temas y problemas complejos y al fortalecimiento de las políticas públicas. La gestión documental y la administración de los archivos deben formar parte de la agenda pública del país.

La preservación del Patrimonio Digital es también materia de interés para la UNESCO. Reconociendo el peligro que acecha a los documentos digitales, este organismo ha redactado la Carta para la Preservación Digital (UNESCO, 2003). Algunos de los riesgos que aquí menciona son la rápida obsolescencia de aquéllos, la inseguridad en cuanto a los recursos, la responsabilidad y los métodos para su mantenimiento y conservación y, finalmente, la falta de legislación que ampare estos procesos.

Asimismo, entiende que el desarrollo tecnológico no puede impactar de manera negativa en la preservación del Patrimonio Documental Digital.

Por otra parte, el Consejo Internacional de Archivos elaboró, en 2005, el texto Documentos Electrónicos: Manual para Archiveros.

Un desafío permanente para los responsables de brindar información contenida en documentos de archivo es conservar accesible dicha documentación. En este marco, asegurar la preservación a largo plazo de los documentos digitales es una nueva competencia para los archiveros, quienes además de preocuparse cada vez más de la organización y del acceso a los documentos de archivo debe actuar en la gestión electrónica de los documentos para lograr documentos de archivo digitales auténticos, confiables y accesibles a lo largo del tiempo con el marco teórico de la Diplomática.

Personalmente propongo, como protagonistas de esta preservación, aparte del archivista, a instituciones patrimoniales, productores y usuarios de la información, los creadores de software y hardware, organizaciones y asociaciones profesionales internacionales y también a los gobernantes, que a través de sus tres poderes deberían elaborar, cumplir y actualizar una legislación de acuerdo con una Ley General de Archivos.

(Archivoz) Cerramos esta entrevista con la certeza de que no será la última y con el agradecimiento total a Anna por su tiempo y espacio para éste portal. Estamos seguros que esta entrevista será de gran agrado para todos nuestros lectores, así como lo ha sido para nosotros.

“Queremos que la historia se disfrute con los cinco sentidos”: Entrevista a “La Odisea de la Historia”

La Odisea de la Historia es una empresa con el objetivo de divulgar la historia a través de experiencias. Este reto empresarial lo han fundado los jóvenes Carlos Jiménez y Moisés Hidalgo. Ambos nos han concedido una entrevista en Archivoz para contarnos esta aventura y el contacto con los archivos.

(Archivoz) Bienvenidos Carlos y Moisés, y muchas gracias por colaborar con Archivoz.es. Os agradecemos enormemente el hacernos partícipes de La Odisea de la Historia, debido al gran desafío que plantea el abrirse hueco en el mundo cultural hispalense. ¿Nos podéis dar las razones por las cuales hicisteis la Licenciatura de Humanidades? ¿y os decantasteis por una especialización en historia?

(Moisés) Bueno, creo que a los dos siempre nos ha gustado la historia. En mi caso ha sido un poco culpa de la inercia y la casualidad. Siempre he tenido claro que era de letras, la historia me encantaba, pero también me gustaban otras cosas. Me decanté por la licenciatura de humanidades porque tenía un plan de estudios muy abierto donde se tocaban muchos de los palos que me gustaban (de hecho, casi todos). Fue en los últimos años de carrera cuando me decanté por la historia. Me empecé a entusiasmar con un trabajo que tuve que realizar para la asignatura de Historia Contemporánea y, una vez acabado, el profesor me animó a seguir investigando porque pensaba que podía salir una tesis de ahí. Me fui metiendo cada vez más y me di cuenta de que la investigación me gustaba. Como ya digo, fue un poco mezcla de inercia y azar, y siempre digo que si otras circunstancias se hubieran dado, podría haber acabado estudiando, filosofía o filología clásica en vez de historia.

(Carlos) Yo siempre he sentido fascinación por la historia y sobre todo por la historia antigua. Desde pequeño me quedaba embobado con las películas de Indiana Jones y soñaba con estudiar a las momias cuando fuera mayor. No sé exactamente de dónde viene esa fascinación por el mundo antiguo, pero es algo que siempre he tenido. Cuando tuve que elegir la carrera descubrí el grado de Humanidades, que mezclaba la historia con otras cosas que también me encantaban. Me pareció precioso y me lancé a hacerlo de cabeza, y aún hoy sigo alegrando por haberlo hecho.

(Archivoz) ¿Y en esos estudios, era la asignatura de archivística obligatoria?

(M) En mi caso sí, porque escogí ese itinerario curricular, y si querías seguirlo tenías que cursar una asignatura llamada “Archivística”, tal cual. Creo que el caso de Carlos es un poco diferente, porque en los grados ya desaparecieron las especializaciones.

(C) Claro, en el grado ya no pude tener esa asignatura, así que fue un poco diferente. Lo poco que dimos de archivística fue parcialmente en una asignatura de “TICs”, donde trabajamos con PARES y alguna otra herramienta similar. La verdad es que fue más adelante, en el máster, cuando empecé a relacionarme más con el mundo de los archivos.

(Archivoz) ¿Os pareció adecuado el programa de formación? ¿Realizasteis actividades prácticas?

(C) Sí, puedo decir que aprendí, pero, como he dicho, lo que vi fue poco. Recuerdo que realizamos algunas actividades prácticas con PARES que me resultaron bastante útiles.

(M) Puedo decir que aprendí bastante con la asignatura Archivística. Creo que fue en tercer año de la Licenciatura y hasta ese momento la verdad es que no me había acercado al mundo de los archivos. Además realicé las prácticas de la carrera en un archivo intermedio, en la Delegación del Gobierno en Andalucía, en el que también aprendí mucho. La verdad es que todo esto fue muy útil para conocer la naturaleza y funcionamiento de los archivos, y me acordé bastante de estos conocimientos cuando tuve que manejar documentación de archivo para mi Trabajo de Fin de Máster.

(C) También recuerdo una actividad práctica muy enriquecedora, el “Tour Archivístico”: un viaje que hacíamos visitando distintos archivos históricos españoles, como el Histórico Nacional, el de Simancas y el de la Chancillería de Valladolid.

(M) Sí, yo también tuve la oportunidad de hacer el mismo viaje. De hecho, fui dos veces.

(Risas)

(Archivoz)  Como historiadores, ¿Qué relación habéis tenido con archivos o centros de documentación?

(M) Para mi Trabajo Fin de Máster tuve que manejar una documentación del Archivo del Congreso de los Diputados que estaba prácticamente sin trabajar. Contado brevemente, mi investigación se centraba en el discurso agrarista del Andalucismo histórico en la II República, y la documentación con la que trabajé se encuadraba en torno a los debates sobre la reforma agraria republicana. Era una documentación muy curiosa: cuando se estaba debatiendo en el parlamento esta reforma agraria se abrió un plazo que cualquier interesado mandara sus opiniones, propuestas e inquietudes. Se recibieron muchos documentos de lo más variopintos, enviados por sindicatos, cámaras agrarias, hermandades de labradores, juristas, y también por meros interesados en el tema.

(Archivoz) ¿Qué herramientas encontráis útil tras cursar esos estudios?

(C) Bueno, sobre todo, de lo que nos han dotado estos estudios es de una comprensión clara del mundo archivístico y documentalista. Esto es muy importante y ahora con La Odisea de la Historia nos estamos dando más cuenta que nunca. Me explico: unos conocimientos tales no hacen que seas un experto en todos los temas (algo, de hecho, imposible), pero te enseña a localizar la información, sabes cómo se llega a las fuentes. Tener criterio en este sentido es la mitad del trabajo del historiador… si no más.

(Archivoz) ¿Cómo surge La Odisea de la Historia?

(M) Nos conocimos en Italia, en una de las campañas de excavaciones arqueológicas del Teatro Greco de Villa Adriana (Tívoli), que eran llevadas a cabo por el área de arqueología de la UPO. Allí congeniamos bastante bien, nos dimos cuenta que aparte de compartir ciertos gustos teníamos ambos la misma actitud con respecto a la universidad. Los dos pensábamos que estudiar debía ser mucho más que ir a clase. De allí salieron primeros proyectos: revistas de humanidades, tertulias literarias, ideas de posibles negocios… teníamos muchas ideas, aunque la mayoría eran locuras (risas)… pero bueno, teníamos mucha imaginación y parecía que teníamos claro que queríamos vivir de las humanidades de alguna forma un poco diferente. Seguimos manteniendo el contacto y planeando cosas varios años hasta que llegó la hora en la que decidimos hacer el doctorado, fue entonces, cuando empezamos a darle forma a La Odisea y a apostar seriamente por esta idea.

(C) Es decir, las dificultades que encontrábamos para financiar nuestras investigaciones de doctorado fueron las que nos empujaron a emprender. Conseguir una beca era (y sigue siendo) muy complicado, así que había que buscar una alternativa.

(Archivoz) ¿Qué fuentes consultáis para crear las actividades monográficas en la ciudad de Sevilla?

(C) Depende de la actividad, pero siempre tenemos claro que una de las cosas que nos diferencian del resto de empresas de turismo cultural es precisamente el rigor, el basarnos en la investigación. Lo primero que hacemos cuando apostamos por un tema es un barrido bibliográfico, viendo lo que hay publicado, el nivel y la actualidad del tema. Luego, el siguiente paso lógico, cuando ya vamos teniendo una idea y el tema va cogiendo algo de forma, contactamos con expertos que nos puedan aportar alguna idea, es una ventaja de seguir en la universidad. Los archivos suelen ser el último paso, aunque no siempre llegamos a ese nivel, depende de la temática, insisto. Estamos trabajando ahora, por ejemplo, en el tema de la peste en Sevilla, y para esa actividad sí que hemos consultado algunos documentos de archivo de algunas iglesias. Ahora también estamos trabajando en una actividad sobre las brujas, y también queremos consultar fuentes primarias de procesos inquisitoriales, que creemos que pueden aportar bastante a la hora de acercar la historia a los interesados por el tema.

(Archivoz) ¿Son vuestros clientes capaces de valorar el rigor histórico que demostráis gracias a la investigación realizada en archivos y centros de documentación?

(M) Creemos que sí… o al menos eso queremos creer (Risas)

(C) Sí, claro, nos gusta pensar que es una de las cosas que nos diferencia del resto de empresas del sector. No queremos quedarnos en la historia superficial, en la “historia Wikipedia”, la información facilona y sin poco que aportar. Nosotros buscamos darle una vuelta más, crear discursos novedosos basados en la investigación de calidad, guiándonos siempre por el espíritu de la escuela de Annales, que es sin duda nuestro referente historiográfico más notable.

(Archivoz) ¿Me puedes poner algún proyecto ya realizado o en desarrollo?

(M) Bueno, tenemos básicamente dos tipos distintos de actividades: las rutas y los talleres. Ejemplo de lo primero es “Sexo, amor y vino en la Antigua Roma”, en el que hacemos un recorrido muy diferente por el Museo Arqueológico de Sevilla, explicando los roles sexuales y su relación con el vino, para después pasar a hacer una cata de vinos de la empresa Baetica, un grupo de arqueólogos-enólogos que ha conseguido reproducir el sabor del vino tal y como lo tomaban los antiguos romanos. De lo segundo tenemos “La Noche Vikinga”, un coloquio/degustación en el que realizamos un discurso muy desmitificador sobre la figura de los vikingos, que tanta ficción ha inspirado. Nuestras explicaciones se van intercalando con una degustación de platos de inspiración vikinga, una cata de hidromiel y un espectáculo de lucha con especialistas contratados.

(C) Creemos que se entiende bien nuestra actitud. Queremos que la historia se disfrute con los cinco sentidos y que, por supuesto, sea divertida a la vez que interesante.

(Archivoz)  A priori, parece difícil conjugar en la misma frase las palabras “historia” y “start-up” y, sin embargo, la idea de la Odisea de la Historia es atractiva e innovadora. ¿Cuáles han sido los retos a la hora de planificar vuestro proyecto empresarial?

(C) Bueno, queríamos salirnos del camino trillado de las típicas visitas guiadas, así que sobre todo era crear un tipo de actividades que fuera innovadora, con contenido novedoso, basado en la investigación, como ya hemos dicho. Esto puedo ser un salto mortal al vacío. No teníamos ni idea de cómo enfrentarnos a la creación de una start-up, teníamos muchas ideas porque somos personas muy creativas, pero de temas empresariales… imagínate. Así que arrancar con este proyecto, darle forma y en apenas unos meses estar funcionando ya es todo un reto que hemos superado.

(M) Desde luego, ahora queda seguir dándole forma, consolidar un catálogo de actividades atractivo y sólido, y ampliar el espectro de clientes, proveedores y colaboradores. Eso es lo que hemos tenido que hacer hasta ahora, pero todo ha sido tan rápido que prácticamente no nos hemos dado cuenta, ahora que ya hemos alcanzado un buen ritmo tenemos que detenernos más en estas cuestiones.

(Archivoz) ¿Te gustaría contarnos algo más acerca de tu experiencia en los archivos o en relación con La Odisea de la Historia?

(C) Pues que como ya ha dicho mi compañero todo ha ido muy rápido, llevamos solo unos meses y la gente nos pregunta que cuántos años llevamos con esto (risas). No es broma. Después de este primer impulso tenemos que trabajar en la ampliación del catálogo, que es fundamental. Por ello, tenemos la intención de consultar fuentes primarias para las nuevas actividades, para innovar en el discurso histórico no sólo en el aspecto, por así decirlo, divulgativo, sino también en el científico.

(Archivoz) Muchas gracias!