“Tenemos que ir cerrando esa brecha existente entre el ámbito militar y el civil, y empezar a trabajar de forma conjunta”: Entrevista a Anabel Bello, auxiliar de archivo e historiadora

En esta ocasión, Anabel Bello Platas, protagonista de una entrevista anterior en Archivoz, nos habla de un proyecto personal que tuvo la posibilidad de llevar a cabo.

(Archivoz)- ¿Cómo entraste en contacto con el personal del cuartel del tercio Norte?

(Anabel Bello) A finales del año 2008 recibí la cordial invitación del entonces Coronel del Tercio del Norte, D. Juan Ángel López Díaz, para visitar el Quartel del Nuestra Señora de los Dolores. Lo que era una visita totalmente informal pasó a convertirse en un compromiso que dura ya una década.

El valor arquitectónico e histórico del edificio no se puede poner en duda, lo que es realmente complicado es estimar el valor de lo que contienen estas paredes.

La visita al archivo no estaba prevista, surgió de forma totalmente espontánea y, he de decir, que no pude resistirme, no sé si por curiosidad o por deformación profesional.

De camino a las dependencias, me comunicaron que no sabían exactamente la antigüedad de los fondos, y que tampoco se había hecho nunca un estudio general del tipo de documentación que había; que siempre recordaban que “el palomar” era el lugar donde estaba el archivo y que a lo largo del tiempo se habían hecho una serie de actuaciones orientadas a mejorar el acondicionamiento del local

(Archivoz)- ¿Cuáles fueron esas reformas de acondicionamiento del local?

(AB) Hasta el año 1985 la documentación estaba en estanterías de madera, muchas de ellas rotas por la acción de la carcoma, y por lo tanto la documentación se encontraba directamente sobre el suelo, esto motivó la decisión de cambiar las viejas estanterías de madera por estanterías de metal, las típicas de ángulo ranurado, que todavía a día de hoy perduran en muchos archivos y bibliotecas. Además se procede a dar un orden alfabético- cronológico a las fichas de los expedientes personales; se sustituyen las tablillas de madera de los legajos por tapas de cartón, y se sustituyen también las viejas cuerdas, además se busca una solución para poner cierto orden en la Colección de Boletines que se guardaban en el archivo.

Entre los años 2000 y 2002 se procedió a la sustitución y mejora de la antigua instalación eléctrica del archivo y se instala también el sistema contra-incendios.

Había habido varios intentos fracasados de colaboración con la Universidad para elaborar un proyecto de investigación que estudiara y pusiera en valor la documentación que se encontraba en el Cuartel. Sin embargo no será hasta los años 2005-2006 cuando por primera vez una empresa privada se encargue de realizar algún trabajo en el archivo y se decida preparar dos remisiones de documentación (fundamentalmente expedientes) al Archivo de la Zona.

Entre los años 2006 y 2008 se procede a la reforma del tejado del Cuartel, al aparecer una serie de humedades en el techo que amenazaban la conservación y el estado de los fondos. Se instalan también deshumidificadores y radiadores con la intención de estabilizar el grado de temperatura y humedad.

Con éste panorama llegamos a los años 2008-2010, y a mi visita al Quartel de Dolores. El Archivo original donde se encontraba la documentación está en la tercera planta del edificio. Es una gran sala abuhardillada (en la misma sala por la que se accede al antiguo palomar del cuartel) a la que se accede por una escalera muy estrecha a través una única puerta. La sala cuenta con varias ventanas que además de ofrecer luz natural sirven para ventilar el espacio, lo que sin duda favorece la conservación de los fondos.

(Archivoz)- ¿En qué estado encontraste la documentación?

(AB) La documentación ya estaba colocada en estanterías metálicas de ángulo ranurado, ocupando aproximadamente 700 metros lineales, de los que más o menos la mitad, unos 350 metros, contenían expedientes personales.

Las unidades de instalación en las que se encontraba alojada la documentación era de tipología variada, dependiendo de su antigüedad; desde tablillas de madera unidas con cuerda que sostienen los expedientes a modo de carpeta hasta cajas normalizadas de archivo definitivo, pasando por los tradicionales AZ, etc.

(Archivoz)- ¿Qué tipo de tratamiento consideraste que debía hacerse con la documentación y el local?

(AB) Después de una evaluación rápida y a petición del Coronel consideré, y así mismo lo transmití, que lo prioritario sería acondicionar debidamente el local, si se pretendía mantener la ubicación original, y a continuación empezar una intensa campaña de limpieza y desinsectación de la documentación ya que sin ese paso previo no se podría proceder a localización y evaluación de los fondos para poder después ordenarlos siguiendo las normas archivísticas básicas que permitieran su rápida recuperación en caso de necesidad; y a la vez advertí que todo ello, sin duda alguna, requería un importante esfuerzo humano y una considerable inversión económica.

Les comunico que la documentación que tienen custodiada posee un importante valor histórico y que se puede estudiar desde puntos de vista diferentes o a través de varias disciplinas, lo que la hace todavía más interesante.

Se trata de un archivo totalmente desconocido puesto que no tendría que estar aquí, sino que la documentación debería de haber sido remitida periódicamente al Archivo de la Zona, pero nunca se hizo, y en este momento tampoco les interesaba quedarse sin ella si era posible mantenerla custodiada y en condiciones adecuadas en el propio Cuartel. Todo esto vuelve a incrementar el valor general del archivo, ya que tenemos como en una cápsula del tiempo concentrada la historia de las personas que pasaron por el Quartel de Dolores desde prácticamente su construcción.

(Archivoz)-¿Finalmente cómo pudisteis llevar a cabo el desarrollo del proyecto?

(AB) Después de varias conversaciones y de sondear las opciones reales de intervenir en el archivo, se llega a la conclusión de que lo mejor es proceder a la firma de un convenio a tres partes: la Fundación Universidade de A Coruña (que aportaría el personal técnico), el Consello da Cultura Galega (que se encargaría de la dotación económica) y el Quartel de Dolores (instalaciones y parte del material de trabajo), consiguiendo de esta forma el apoyo y la financiación necesaria para empezar a trabajar.

La firma del primer convenio tuvo lugar en diciembre de 2009 y rápidamente se puso en marcha la primera etapa del proyecto que llevó como título: Estudio y difusión del patrimonio documental gallego: catalogación del Archivo del Tercio del Norte de Infantería de Marina.

En función del estado de la documentación del archivo, el equipo de investigación se propone como meta estudiar y poner en valor este interesantísimo fondo documental; pero la prioridad era poner a salvo los documentos contenidos en los diferentes fondos, debido al deterioro que sufrían fundamentalmente a causa de la carcoma. El segundo paso sería facilitar el acceso a la información que contenían los documentos mediante la limpieza, la lectura y el registro informático de los mismos.

(Archivoz)- Como resultado del trabajo realizado en todos estos años,  ¿qué fondos documentales habéis identificado?

(AB) Fondo propiamente documental. A lo largo 247 años de vida han sido muchos miles de españoles los que han participado de la historia desde este Quartel, sobre todo gallegos, y aunque de los 100 primeros años no poseemos documentación de ningún tipo, durante los últimos 147 años se ha generado un volumen importante, que actualmente está ordenado, y que a “grosso modo” podemos dividir en dos grandes bloques:

El primero estaría dedicado al fondo archivístico, propiamente dicho, compuesto principalmente por:

  • Libros de filiación desde 1923 hasta 2002.
  • Expedientes personales de oficiales, suboficiales y tropa desde 1870 hasta la actualidad, el número aproximado rondaría los 38.000.

El segundo agruparía una serie de Colecciones, que sería conveniente someter a un proceso de selección, catalogación y estudio más preciso:

  • Diario Oficial de Guerra desde 1894 hasta 1936; ésta colección es especialmente importante pues sospechamos que se trata de la única edición conservada en Galicia. Boletín Oficial de la Capitanía General de la Isla de Cuba.- Diario Oficial del Ejército desde 1929 hasta 1963.- Diario Oficial de Marina desde 1900 hasta 1985.- Boletín Oficial del Estado desde 1937 hasta 2000.- Boletín Oficial de Ministerio de Defensa desde 1985 hasta la actualidad.- Documentación de las distintas secciones de la Plana Mayor, como órdenes de ejercicios, libros de habilitación, manuales de armamento, del soldado,…; dentro de este grupo de documentos, las Órdenes Diarias en concreto, incluyen datos tan interesantes como el menú que se servía hace más de 150 años a las tropas allí concentradas o los hechos históricos de la ciudad de Ferrol – Manuales de legislación desde principios del siglo XIX.

La biblioteca está formada por aproximadamente 3.000 volúmenes, algunos de ellos fechados en 1850, pero también en años anteriores, que tratan temas muy concretos desde una perspectiva poco habitual en el ámbito civil, de ahí su enorme valor a día de hoy. Cuenta además con estudios que se centran en conflictos bélicos que tampoco trascendieron más allá del mundo militar. Otro de los temas que también se suele atribuir al ámbito militar es el relativo a la construcción de determinados edificios o estructuras, y esos estudios tampoco salían del ámbito militar, imagino que por cuestiones de seguridad, pero que a día de hoy no sólo suscitan un gran interés, sino que son un complemento perfecto para estudiar la historia local y sobre todo si se trata de ponerla en valor. La mayoría de las colecciones que se encuentran en las bibliotecas públicas o en las universitarias, que son las que yo mejor conozco, no dejan de ser los grandes diccionarios enciclopédicos que tan de moda estaban a partir del siglo XVIII, siendo las más solicitadas y por tanto las que ocupaban mayor espacio en sus estanterías. En el ámbito académico tampoco se prestó demasiada atención a la bibliografía que nacía asociada o relacionada con conflictos bélicos, digamos que la “nueva historia” que se estaba empezando a hacer, dejaba un poco de lado los grandes conflictos, y las grandes figuras, para centrarse en el ámbito local y personal. No existía el intercambio de publicaciones entre las distintas administraciones, con lo cual los libros no tenían un recorrido tan amplio como pueden tener hoy en día.

Además tenemos que tener en cuenta que las tiradas de libros que se editaban en ese momento no se caracterizaban por poner en circulación un gran número de ejemplares, y que el acceso a ellos, a nivel económico tampoco estaba al alcance de todos.

De toda la colección yo destacaría algunos por su rareza y por su difícil acceso:

–  Historia General de España; Lafuente, M. 1869.
–  Historia Universal; Saleta y Cruxent, H. 1890.
–  Thucydides; Valverde Álvarez, E. 1882.
–  La Guerra de Yugurta; Salustio, C. 1879.
–  Historia de la Conquista de Méjico; Solís, A. 1874.
–  Historia de la Conquista de Perú; Prescot, G. 1853.
–  Las Fábricas del Reino de Nápoles; Mariategui, E. 1878.
–  Revolución Francesa; Thiers, 1845.
–  Historia del Sitio de Zaragoza; Alcaide Ibieca, A. 1831.
–  La Guerra Franco- Alemana 1870-71; Moltke. 1891.
–  La Guerra Franco- Alemana 1870-71; Annenkof. 1881.
–  Historia de la Guerra de los cien años. 1750-1850; Constanzo, S. 1858.
–  Oeuvres Historiques (1740-1763;) Napoleón. 1872.
–  L ́armee francaise en 1879. Campagnes L ́italie … Par un officier en retraite. 1879.

La única recomendación que pudimos hacer con respecto a la Biblioteca en cuanto a su conservación fue la de controlar la humedad, ya que algunos de los libros empiezan a mostrar síntomas de afección, y que se procediera a la colocación de productos antipolillas para evitar su acción sobre el papel que también empieza a apreciarse.

Existe también con un importante fondo fotográfico, que se encuentra en un excelente estado de conservación, y apenas es conocido y utilizado por personas ajenas al propio cuartel. Por su singularidad y por lo específico del tema que inmortaliza, debería ser puesto a disposición de todos aquellos que tengan especial interés por conocer los acontecimientos de este período histórico. Pero también se pueden hacer estudios relacionados con la uniformidad y sus distintas variantes a lo largo del tiempo, o por citar algún otro ejemplo se podría hacer un estudio sobre la pervivencia de las normas de protocolo en determinados actos militares

Fondo de partituras musicales. Entre las que se encuentran partituras del maestro Baudot, entre otros, y que engloban diferentes tipos de música, no sólo militar, que es de gran importancia dentro del panorama musical gallego, pero también español.

Fondo cartográfico y las láminas. No sorprende a nadie que hoy pueda decir que los mejores mapas, los mejores planos, la mejor cartografía era la hecha sobre el propio terreno, y para eso los ingenieros militares estaban especialmente preparados. Por lo tanto toda la cartografía que desde hace doscientos años para aquí resulta de más valor para los historiadores, es la realizada en el ámbito militar. En los actuales estudios de toponimia, se solicita continuamente la cartografía de origen militar al ser la más precisa, la más exacta y la que mayor información del terreno ofrece. En la última etapa de nuestro proyecto hemos encontrado una serie de láminas que al principio no supimos muy bien como encajar, después de hacer una serie de estudios hemos llegado a la conclusión de que se trata de láminas en las que se representa a personajes conocidos de la época de la Guerra de Cuba y también alguna de la Guerra Carlista, estas láminas sirven nuevamente para poner cara o humanizar al personaje.

(Archivoz)- Por lo que nos cuentas existe una biblioteca que es muy raro encontrar en el resto de las bibliotecas existentes. Cómo podemos acceder el resto de los mortales a este tipo de fondo?

(AB) Los volúmenes que contiene la Biblioteca de Oficiales son interesantísimos, básicamente porque muchos de los libros no son fáciles de encontrar en otras bibliotecas y que nos ayudarían a completar episodios de nuestra historia hasta ahora desconocidos. En cuanto al acceso, tienes que tener en cuenta de que el  Cuartel tiene unas normas de acceso «un tanto restringidas, pero estoy segura de que presentando un escrito y justificando la necesidad de consultar algún volumen de cara a algún trabajo de investigación… no habría ningún problema. El trato para con nosotras ha sido siempre exquisito y estoy segura de que no es algo anecdótico.

(Archivoz)- ¿Qué resultados habéis obtenido desde el inicio del proyecto hasta hoy?

(AB) Desde diciembre de 2009 hasta marzo de 2016, en seis etapas se han realizado los siguientes trabajos:

  • Del fondo correspondiente a los reemplazos y los expedientes de filiación que van de 1870 a 1900 se han limpiado algo menos de 23100 expedientes. De este total han sido leídos y registrados en la base de datos, realizada exclusivamente para este estudio, unos 6765.
  • Del fondo correspondiente a los reemplazos y los expedientes de filiación que van de 1936 a 1939 se han limpiado y leído 1099.
  • Aunque el estudio pormenorizado de un expediente requiere el acceso al expediente y no tan solo a su ficha o a la información seleccionada para el formulario de la base de datos, debemos tener en cuenta que, gracias a ella podemos acceder de manera sencilla a una serie de informes que van desde, por ejemplo, personal de un determinado grado al servicio de Infantería de Marina pertenecientes a un reemplazo concreto; los originarios de una Comunidad Autónoma determinada, de una profesión concreta, etc.
  • En la base de datos también se tiene acceso a características físicas del personal e incluso algunos datos curiosos relativos a la forma de hablar y referencias a señas particulares. Otra información que podemos obtener es la relativa al estado civil, la profesión, a los méritos o condecoraciones recibidas a lo largo del servicio, historial profesional… Trabajar con las fichas o la base de datos evita la agresión que sufre el papel cuando es manipulado directamente.
  • Se diseñó un proyecto específico para estudiar el fondo fotográfico. El proyecto consistía básicamente en hacer un inventario con la correspondiente catalogación y descripción para saber exactamente el contenido del fondo y ponerlo en relación con los resultados que habíamos obtenido en las etapas anteriores. Primaba como en el caso de la documentación la conservación de las fotografías y su puesta en valor. Para ello la última fase del proyecto contemplaba la digitalización y la creación de un espacio web en el que se pudiese trabajar con la fotografía pero también con su descripción.
  • Se buscó la opinión de un experto musicólogo para evaluar el valor de las partituras.
(Archivoz)- ¿Desde dónde podemos acceder a todo esto?

(AB) Estamos trabajando para poder ofrecer los resultados del proyecto en una plataforma que se va a encargar de realizar el Consello da Cultura Galena, nuestro principal apoyo desde el año 2009, y que sería de acceso público, pero todavía se está valorando la forma más adecuada de hacerlo en cuanto a contenidos y accesibilidad.

(Archivoz)-Como historiadora, todos esos datos os han servido para estudiar la Historia Contemporánea, ¿qué podrías decirnos sobre esto? Tu último libro “Los soldados del Tercio Norte y las tres Españas en la Guerra de Cuba’’ es resultado del estudio de parte de esta documentación, ¿verdad?

(AB) El trabajo y el estudio de los expedientes de filiación nos acerco a otra realidad y nos hizo plantearnos lo que hasta ese momento creíamos saber sobre la Guerra de Independencia de Cuba y el desastre del 98.

Quisimos estudiar y analizar los datos que ofrecían otras fuentes, y sobre todo conocer primero a la persona, y después al soldado, que era enviado a cumplir con su deber en las colonias de Ultramar.

La lectura de aproximadamente 6900 expedientes nos ha proporcionado una serie de datos totalmente objetivos que a nivel general pueden ayudarnos a conocer quiénes eran los soldados que conviviendo en el Quartel de Nuestra Señora de los Dolores, pertenecían al Tercio del Norte de Infantería de Marina en un período muy complejo de la Historia de España que comprendería los años entre 1870 y 1900.

(Archivoz)- ¿Podrías resaltar algunos documentos a nivel diplomático dignos de mencionar que forman parte de los expedientes?

(AB) Hemos seleccionado como documentos curiosos los que tienen relación con los méritos, la concesión de medallas o las distinciones.

Las más mencionadas son “Benemérito de la Patria”, “Bien de la Patria” y en cuanto a las medallas: Medalla Conmemorativa de la Campaña de Cuba (con uno o varios pasadores); Cruz Sencilla del Mérito Naval; Cruz de Plata al Mérito Militar (con distintivos rojo o blanco, alguna pensionada); Medalla Conmemorativa de la Jura de S.M. el Rey Alfonso XIII. Otras medallas que destacamos son las conmemorativas como la Cruz de Plata del M. M. con distintivo blanco por natalicio de S.A.R. la Infanta Heredera Da Ma de las Mercedes (1880); Cruz de Plata del M.M. con motivo del natalicio del Rey D. Alfonso XIII (1888). Además hemos encontrado alguna documentación relativa a la concesión de la Cruz de San Hermenegildo, firmada por Alfonso XII.

Otros documentos que forman parte de los expedientes de filiación serían las partidas de nacimiento, actas de defunción, fe de soltería. Además podemos destacar los testimonios de causas sumarias instruidas al personal, incluidas en algunos expedientes, abiertos por causas diversas tales como: deserción, desobediencia, faltas a guardias, abuso de poder, violencia, alguna incluso por homicidio…En algunos caso conllevaban pena de prisión, recargo en el servicio, calabozo y en otros muchos se sobreseían sin más consecuencias.

Como documentación adjunta los más habituales son: libretas de masita, de ajustes, provisionales, del soldado, algún pagaré, oficios, cartas de pago, hojas del hospital, hojas dentales, vestuario,…

(Archivoz)- ¿Por qué ha sido importante para ti este trabajo a nivel personal y profesional? Has podido realizar un primer trabajo en forma de libro como ya hemos comentado, pero ¿es susceptible esta documentación de mas estudios? intuimos que sí…

Como persona que se dedica al estudio de la historia, poder trabajar con este fondo documental ha sido muy importante porque me ha permitido hacer una reflexión y replantearme lo que yo creía saber acerca de la Guerra de Cuba.

A partir del episodio sucedido el día 5 de junio de 1895 en Piedra Picada hemos ido tejiendo una red que nos permite estudiar la España del XIX, cómo se veía desde la península lo que estaba sucediendo en la colonia, y sobre todo cual era la realidad de esa colonia que lo único que solicitaba a la metrópoli era tener los mismos derechos que el resto de ciudadanos españoles.

A pesar de los años de trabajo con el fondo documental, y de la cantidad de datos que hemos podido avanzar de cara a la realización de estudios posteriores que necesariamente tienen que ser interdisciplinares, podemos concluir que los recursos con los que cuentan en este archivo pueden dar para muchos más años de trabajo y aportan numerosas sorpresas. Se ha hecho mucho, pero todavía queda muchísimo más por hacer.

Como historiadora “de ámbito civil”, dejando un poco al margen lo que han sido las grandes gestas o los grandes personajes, y centrándome sobre todo en la gente, la documentación me lo ha puesto muy fácil, pero a nivel diplomático los documentos de este archivo requieren un estudio en profundidad, las fórmulas a las que responden cada uno de los documentos, los sellos que figuran en ellos, las firmas, el intercambio de correspondencia o los saludos de cortesía, todo esto posee un enorme valor para la diplomática. La paleografía podría decir mucho también acerca de los documentos que conforman el fondo del archivo; y hasta resultaría interesante el análisis que, desde el punto de vista de la medicina, se podría hacer a partir de la información que ofrece cada uno de los expedientes. El estudio de la vida diaria, por ejemplo en cuanto a la alimentación en Galicia, tendría una importante fuente de estudio en la documentación que conforma este archivo…

El estudio pormenorizado de los libros, la información que aporta y sobre todo la visión que contrasta totalmente con la que se ofrece desde el ámbito civil o académico, puede enriquecer muchísimo el conocimiento de nuestra historia.

En definitiva, entre todos tenemos que ir cerrando esa brecha existente entre el ámbito militar y el civil, y empezar a trabajar de forma conjunta y con la clara intención de sumar entre todos. Sabemos que es posible porque desde el año 2009, aquí, en este cuartel y con  personal del mismo hemos sido capaces de hacerlo, trabajando como un verdadero equipo en el que todos tenemos algo que aportar.